El color de la magia
Terry Pratchett
DeBolsillo, 2011
En un mundo plano sostenido por cuatro elefantes impasibles -que se apoyan en la espalda de una tortuga gigante- habitan los estrafalarios personajes de esta novela: un hechicero avaro y torpe, un turista ingenuo cuyo fiero equipaje le sigue a todas partes sostenido por cientos de patitas, dragones que existen si se cree en
Por fin me estrené con Pratchett. E iba con recelo, que el humor y yo no solemos llevarnos bien. Pero últimamente parece que los géneros que no suelen gustarme se han puesto de acuerdo para darme una sorpresa. Porque si no me he reído a carcajadas con este libro, la sonrisa siempre ha estado en mi cara durante su lectura.
Increíble el mundo fantástico y absurdo que ha creado el autor. Resulta gracioso que, intentando burlarse de este género, Pratchett haya creado todo un mundo completísimo, creíble dentro de lo absurdo, muy rico en lugares, en costumbres, en personajes... Personajes a los que se llega a querer, como Dosflores, cuya inocencia no puede dejar de arrancarte la sonrisa en ningún momento. Y no puedo olvidarme de su equipaje, que es otro personaje más, que también nos hará reír. Tampoco puedo olvidarme de la Muerte, con la que he disfrutado de cada escena en la que ha aparecido. Y dentro de todos estos personajes, inolvidable es su principal protagonista, Rincewind, un mago torpe y cobarde. Y a pesar de su torpeza y su cobardía, siempre andará metido en situaciones peligrosas a las que tendrá que enfrentarse y de las que saldrá airoso en la mayoría de las ocasiones. Él mismo no sabe cómo, pero sale airoso...
El único pero que puedo ponerle a este libro es su comienzo, que me resultó confuso y me costó un poco meterme en la historia. Pero pasadas estas primeras páginas, una vez que me sumergí en este mundo absurdo que ofrece el autor, el libro poco me duró en mis manos. Además, Pratchett le imprime a su historia un ritmo rápido, sin apenas descanso. No paran de suceder cosas y además el autor emplea un estilo sencillo, sin grandes florituras. Nos sorprende escena tras escena con su desbordante imaginación. Y en ocasiones va a dirigirse incluso directamente al lector, para pedirle que fije su atención en lo que va suceder a continuación o en determinado personaje. De este modo establece un vínculo especial con el lector, al que no le deja dormirse en ningún momento.
El color de la magia es un libro para pasarlo bien, para desconectar de todo y dejarte llevar. Un libro lleno de magias, de aventuras y de grandes personajes que no te resultan indiferentes. Mundodisco no te deja indiferente. Tengo que ir preparando otro viaje a este lugar.