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viernes, 30 de agosto de 2013

La Comunera de Toti Martínez de Lezea


Diez años les concedió la vida a doña María Pacheco y a Juan de Padilla para amarse con intensidad antes de que él fuera degollado en Villalar el 24 de abril de 1521. Ambos alentaron la revuelta de las Comunidades de Castilla y lucharon hasta el final contra el poder absoluto del emperador Carlos V y la ambición de los nobles, tanto castellanos como flamencos. Lucharon y perdieron, y fueron condenados al oscuro rincón destinado a los derroteros.
Doña María, "la leona de Castilla", murió en el exilio a los treinta y cinco años de edad, abandonada por su poderosa familia. La presente narración recupera la memoria de esta mujer rebelde que nunca pidió perdón a su real enemigo y le devuelve la dignidad que la Historia le arrebató hace ya cerca de cinco siglos.



Mis lecturas playeras siempre están condicionadas por el grosor del libro. Libros gorditos están prohibidos, que luego el hombro y la espalda te recriminan de muy mala manera el maltrato al que lo sometes. Así que cuando me asomo a la estantería, siempre me fijo en los libros pequeñitos que apenas ocupan sitio en el bolso. Y en esta ocasión el que se me vino a los ojos fue éste, La Comunera. Y como ya antes Toti Martínez de Lezea me ha proporcionado muy buenos ratos de lectura, no me lo pensé mucho. Así que ha sido mi compañía durante unos cuantos días de playa. Ahora que lo pienso otros años mis veranos han sido más de novela negra, de thrillers... Pero este año parece que no tengo inquietudes por "cargarme a nadie".

La Comunera es una novela histórica que explica con minuciosidad cómo y por qué se produjo el movimiento comunero. Recordaba algo de este movimiento por las clases de historia, pero no mucho. Así que además de disfrutar con este libro, he aprendido muchísimo también de la lucha que se mantuvo en Castilla contra el rey Carlos I.

La historia se inicia en 1511. Nos presenta la autora a María, una muchacha de tan sólo 15 años, pero que ya demuestra una gran personalidad. Descendiente de los Mendoza y de los Villena, ha recibido una gran educación. Su afición por la lectura de los sabios de la época se plasma en diversas escenas del libro.

Con esa edad, es obligada a casarse con Juan, hijo de un pequeño hidalgo de Toledo. Ella no está de acuerdo con ese matrimonio. Considera que el prometido no está a la altura de su linaje, que no tiene la suficiente educación, la suficiente cultura. Pero no tendrá más remedio que acatar la voluntad paterna. Se casará, dispuesta a convertir la vida de marido en un infierno. Pero poco tardará en cambiar de opinión. Pronto conocerá cómo es realmente su marido y se enamorará pérdidamente de él. Y será correspondida por él en la misma medida.  Será una preciosa historia de amor, de pasión, la que ellos vivan. Una historia que, por desgracia, no durará mucho.  Diez años después de su matrimonio, Juan muere degollado al caer en manos de los seguidores de Carlos I. 

“Señora, si vuestra pena no me lastimara más que mi muerte, yo me tuviera enteramente por bien aventurado”.

No se derrumbará María. Ella se convertirá ahora en la lider del movimiento comunero. "La leona de Castilla" la llamarán. Durante seis meses le hará frente a Carlos I, pero finalmente se verá obligada a huir. Terminará sus años en Portugal, esperando el perdón real que nunca llegará. 

He disfrutado mucho con esta novela. Muy bien documentada, pero para nada aburrida. Al contrario, el estilo ágil, fresco, sencillo de Toti hace que leas el libro sin apenas darte cuenta. Además, no sólo se centra en el hecho histórico. Es María el eje de esta historia, su dolor, su pena, su lucha... Es un personaje perfectamente desarrollado. Nos hace Toti sentir su pena, su sufrimiento... Nos apenamos por todo lo que tiene que sufrir en su vida. Son muchos golpes los que recibe. Y cada golpe nos duele.  El resto de personajes que aparecen en la novela están también bien tratados. Todos siempre del lado de los perdedores, de los vencidos, que es el punto de vista que a Toti le interesa plasmar en esta novela. Personajes que siempre estuvieron al lado de María, compartiendo su dolor, su sufrimiento... Y con sus propias historias, sus propias pérdidas. 

Si os gusta la novela histórica, ésta es una novela que no tenéis que dejar pasar. Toti nos vuelve a demostrar que es una maestra en este género. 

"Necesitas un minuto para fijarte en alguien, una hora para que te guste, un día para quererlo, pero se necesita toda una vida para que lo puedas olvidar."


jueves, 27 de diciembre de 2012

La calle de la judería de Toti Martínez de Lezea

 


Toti Martínez de Lezea presenta en su primera novela, “La calle de la judería”, la vida de una familia judeoconversa en la Vitoria del siglo XV. Una historia de amores, odios y venganzas; una historia humana simplemente basada en hechos y personajes reales que una vez hollaron las calles del Casco Viejo de Vitoria.






Toti Martínez de Lezea nos traslada con esta novela al siglo XV. Un siglo que abarca entero al contarnos la historia de una familia judía en la Vitoria de la época. Un siglo difícil para los judíos, que vieron como la feliz convivencia que había logrado en nuestras tierras, va desapareciendo poco a poco. Un pueblo que va viendo como sus deberes cada día son más que sus derechos. Un pueblo que ve como el odio hacia ellos va incrementándose provocando situaciones injustas que culmina con su expulsión en 1492.

Lo más destacable en esta novela es la labor de documentación que realiza la autora. Se nota que ha llevado un exhaustivo trabajo de investigación. Nos describe a la perfección cómo era la vida para los judíos  en esos momentos. Nos  presenta a la familia de David Sahadia, uno de los grandes médicos en la Vitoria de aquellos años. El primer varapalo que sufre la familia se produce cuando el hermano de David, Yosef, se convierte al cristianismo, como otros tantos judíos. Años después será su propio hijo quien se convierta. Y aunque al principio a David le costará aceptarlo, siempre respetará la decisión que ambos han tomado. Y con el tiempo retomará la relación tanto con su hermano como con su hijo. La religión no será un impedimento para la unión familiar.

Pedro Sánchez de Bilbao es el nombre cristiano del hijo de David. Estudiará medicina, como su padre. Y sus inclinaciones religiosas no le impedirán seguir manteniendo los lazos con su familia judía. Aunque tendrá que sufrir en los primeros años el rechazo de su hermano Jonás, que no comprenderá nunca su conversión. 

Pedro es el mayor ejemplo de tolerancia, de respeto, de convivencia. Él será un buen cristiano, a pesar de seguir manteniendo relaciones con su familia, a pesar de seguir conservando algunas tradiciones judías. Y llegará a ser reconocido como un cristiano ejemplar. Tendrá una familia cristiana. Y entre sus hijos destacará sobre todo la figura de su hijo mayor, Juan. Juan querrá hacer olvidar a toda Vitoria su ascendencia judía. Querrá convertirse en la  familia cristiana de mayor importancia. Y en este sentido obtendrá grandes victorias. Pero también tendrá que enfrentarse a los tropiezos que cometerán gente de su familia. 

Es un libro que no tiene, como vemos, un único protagonista. Se pasa muy rápidamente de una generación a otra, así que el personaje principal va cambiando también rápidamente. Esto ha sido lo único que no me ha gustado de la novela. Y es que, cuando más cariño le tomas a uno de los personajes, de repente los años pasan muy rápidamente y, o fallece, o le pasa el protagonismo a otro personaje... Y en algunos momentos nos apetece que nos cuente más vivencias de Yosef o de Pedro. Nos apetece que pare el tiempo y nos deje conocer más profundamente a estos personajes.

Sí me gusta mucho como están perfilados los personajes. Si Pedro o Yosef son casi perfectos, si en ellos la bondad, el respeto, la tolerancia no parece conocer límites, Juan nos sorprende porque son muchos los defectos que tiene. No es una mala persona. Pero no entendemos su rechazo a todo lo que suene a judío. No quiere tener relación alguna con ellos. Su objetivo en la vida sólo es el poder, el dinero... Aunque es verdad que para conseguirlo, no pretende en ningún momento hacerle daño a nadie. Siempre y cuando nadie quiera hacerle daño a algún miembro de su familia... Pero el éxito que tiene en todas las actividades que emprende, hará que se gané más de un enemigo...

Un libro que está muy bien escrito, muy bien narrado, al que no cuesta nada engancharse y con el que encima se aprende mucho. Un libro con el que la autora ha pretendido « dar una visión de lo que fue o pudo ser la vida de los personajes de esta historia. Era muy importante para mí mostrar esta cara oculta de nuestro pasado y contribuir, en cierta manera, a la tolerancia, al mejor entendimiento de una parte de nuestra historia, tal vez pequeña, o tal vez poco importante, pero que ahí está»…

viernes, 11 de noviembre de 2011

La universal de Toti Martínez de Lezea


Tras la lectura de Todo lo que muere de John Connolly necesitaba una lectura más fresca, más optimista y rebuscando entre los libros que esperan en mi estantería, mis ojos de detuvieron en éste. Y pensé que ya era hora de darle una oportunidad. Y desde luego, he acertado completamente. No es una obra de 10 pero sí ha sido lo que necesitaba en este momento. Y es que si con la obra de Connolly, mi esperanza en el ser humano estaba bajo mínimos, con La Universal de Toti Martínez de Lezea, he vuelto a recuperarla totalmente.

La Universal, libro que gané en su momento en el sorteo que organizó Metgaladriel, atrapa desde las primeras páginas. Y es que, aunque esta autora se destaca por sus novelas históricas, con este libro parece pretender apartarse un poco del género. Sí es verdad que describe perfectamente ese Madrid de principios de siglo, un Madrid que se viste de gala para celebrar la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, boda que termina con un desenlace trágico por el atentado que se comete contra los Monarcas y que termina con la muerte de cientos de inocentes espectadores del evento. Pero aunque la ambientación es perfecta,  la atención de Toti en esta novela se centra en describirnos de forma ligera, dinámica y de un modo muy entrañable la vida de los personajes que residen en La Universal, una casa, reconvertida por sus dueños, los inolvidables Antón y Eulalia, en pensión, con la intención de poder subsistir en unos momentos que, económicamente, están siendo muy duros. Y en esta pensión acuden un grupo de gente igualmente entrañable:  don Juan José, un profesor que fue expulsado por sus liberales métodos de enseñanza, Wallinstein, un joven abogado, Pepe Cantonal, obrero en paro, cuyos ideales anarquistas pueden causarle más de un problema, Virtudes, pareja de Pepe y antes prostituta, Casilda, una mendiga que tiene muchos secretos que serán descubiertos a lo largo de la novela, doña Patrocinio, pitonisa que protagonizará alguno de los momentos más hilarantes de la novela... 

Y es que esto es lo que más gusta de esta novela. El modo en que personajes de tan distinta procedencia se unen en La Universal, se llegan a tomar afecto, se respetan, se ayudan en todo momento, están para el otro para lo que quieran. Forman una curiosa familia que siempre se mantendrá unida. Y aunque más de uno incluso no pueda pagar la pensión, no importa. Ninguno está fuera. Entre todos se las ingeniarán para seguir adelante. Aunque la única idea que tengan, parezca al principio disparatada: montar un circo. Una idea que querrán mantener en secreto, por si al final no sale. Pero que, con un vecino que tiene espíritu de espía y en todo verá un ataque contra el sistema monárquico, provocará más de una situación absurda. La sonrisa es imposible que se borre de la cara leyendo esta novela. Pero a Toti no le basta con esto. El misterio también está presente a través de la figura del abogado Wallinstein, quien pone todo su empeño en solucionar el caso que su bufete le ha adjudicado: la desaparición de un hombre el mismo día del atentado contra el Rey. Y para resolverlo, como no, contará con la ayuda de sus amigos de la pensión. 

Una novela agradable de leer, llena de humor, de ternura, de la dosis adecuada de aventura y misterio, pero sobre todo con unos personajes a los que te encantaría conocer y pasar con ellos unos días. Y es que no me faltaron las ganitas, cuando terminé el libro, de coger cuatro trapos cualquiera, meterlos en una maletita, e irme a pasar unas vacaciones a La Universal.