Ediciones Internacionales Universitarias. Barcelona (1997).
Traducción: Carlos Pujol y Vicente Riera.
Henry James, maestro en fantasmas, reunió en estas cuatro historias
todas sus prodigiosas dotes de fabulador de la vida cotidiana. Con el
ejercicio de una ambigüedad bien calculada lo que empieza siendo una
realidad trivial acaba introduciendo al lector en una nueva dimensión
más imaginativa y más inquietante. Un fantasma que paga el alquiler, un
solterón perseguido por su otro yo, un novio casadero en contacto con el
más allá, un fantasma despechado y vengativo son los fascinantes
retratos que aparecen en estas páginas.
Tengo que reconocer que he leído este libro, sobre todo, por el reto propuesto por Marisa G de
Books &Go y Fesaro de
Libros en el petate. Que completando estos días las entradas de los distintos retos me dí cuenta de que la J era la única letra que me faltaba para cumplir este reto. Y por una letra no iba a dejarlo ya sin cumplir.
Así que me acerqué a la biblioteca a ver qué había y entre varias tentaciones, fue esta pequeña antología de relatos la que ganó. Historias de fantasmas contadas por la maravillosa pluma de Henry James... ¡Lo tenía claro!¿Se nota que tengo cierta debilidad por este autor? Y es que me conquistó con su Otra vuelta de tuerca, luego con Washington Square... Mucho he tardado en ponerme de nuevo con Henry James. Y tengo que decir que de nuevo he disfrutado enormemente con sus historias y con su prosa.
En estos cuatro relatos, Henry James, a pesar del protagonismo de los fantasmas, vuelve a revelarse como un exquisito narrador de la vida cotidiana, como un maestro a la hora de describir la sociedad en la que vivió. Una ambientación perfecta, logradísima, la que consigue el autor y que nos hace sumergirnos de lleno en sus historias.
El alquiler del fantasma es el primer relato. Y con él consigue James arrancarnos alguna sonrisa. Y es que encontrarnos con una historia donde un fantasma pague el alquiler de la casa en la que vive... Pero la historia no es sino un pretexto de James para contarnos un drama familiar, que es lo que realmente nos mantiene en vilo y nos hace devorar este relato. La mala relación entre un padre y su hija... Nos da James una explicación lógica a ese alquiler. Pero de inmediato vuelve a meternos en una historia de fantasmas. Y esta vez no hay explicación lógica...
En Sir Edmund Orme encontramos un fantasma vengativo. Un fantasma que no olvida, por más que pasen los años. Que espera pacientemente el momento para vengarse... Aquí James nos conquista no solo con esta historia, sino con la perfecta y precisa descripción de la sociedad de la época, de las diferencias de clases, de sus costumbres...
Maud Evelyn es otro relato que llega a arrancarnos alguna sonrisa por el sinsentido de su historia. Con un fantasma que no aparece en ningún momento. Pero su influencia sí que aparece, sí que se deja notar. El fantasma de una muchacha que murió muy joven. Y sus padres no la olvidan. Y la siguen cuidando, la siguen tratando del mismo modo. Llevan una vida normal, con el fantasma de su hija. Y le consiguen hasta un buen novio. Un novio motivado fundamentalmente por el interés, porque con esta relación se asegura su futuro. Y se dejará convencer y terminará creyendo.
La esquina alegre nos relata la historia de un hombre que persigue a su propio fantasma, a ese otro yo en que él se hubiera convertido de no haber estado tantos años lejos de su ciudad natal. Un relato que destaca por la profunda descripción psicológica del protagonista.
Cuatro relatos muy buenos y que merecen ser más conocidos. Que me han dejado con ganas de buscar para mi propia biblioteca una buena antología que incluya más relatos y así seguir disfrutando de la imaginación y del estilo de este gran escritor americano.
Y con este libro doy por finalizado el reto del que os he hablado al principio. Lo veía difícil, pero al final lo superé. Y ahora que repaso las novelas, la gran mayoría son novelas que he disfrutado mucho. Así que reto superado y disfrutado. La única pereza es ir actualizando las entradas, ¿verdad? Si queréis curiosear mis lecturas, pinchad
aquí.