viernes, 11 de diciembre de 2015

Los jardines de la memoria de Michel Quint

Los jardines de la memoria
Michel Quint
Traducción: Ignacio Pérez Fernández
Salamandra, 2002

Cuando el hombre desciende a los abismos de la barbarie, y el género humano muestra su cara más abyecta, queda siempre un atisbo de esperanza, un resquicio de luz donde la generosidad y la solidaridad de una sola persona son capaces de restituir la dignidad a quienes les ha sido vilmente despojada. En un claro homenaje al r ecuerdo y la memoria, y al sorprendente poder que la risa y el humor tienen como antídoto del miedo y la desesperación, el narrador inicia su relato con las vivencias de un niño avergonzado por la curiosa afición de su padre: disfrazarse de payaso para actuar tristemente en todo tipo de fiestas infantiles. Años más tarde, cuando el protagonista ya es un adolescente, su tío le confiesa las verdaderas razones del extraño comportamiento de su padre. A partir de ese momento, la narración adquiere una intensidad que deja sin respiro al lector, y el impacto se multiplica, si cabe, debido a la concisión y brevedad del relato. Los jardines de la memoria figura en las listas de los libros más vendidos en Francia desde hace más de cuarenta semanas, en un inagotable fenómeno de boca a oreja. Con un fuerte componente autobiográfico —su padre y su abuelo combatieron en las dos grandes guerras del siglo XX—, Michel Quint apunta al centro exacto de nuestra conciencia, allí donde se concentran los impulsos más primarios, donde se dirime la idea del bien y del mal, y nuestra forma de actuar en consecuencia.
Los jardines de la memoria de Michel Quint es una novela breve, pero intensa, conmovedora, emocionante... Se lee muy rápido, pero luego tienes la necesidad de leerla otra vez. Esta vez de forma lenta, pausada, disfrutando de la historia, apreciando los matices que tiene. 
La vida es irónica; se necesita tristeza para conocer la felicidad, ruido para apreciar el silencio y ausencia para valorar la presencia.
El libro se inicia con un proceso que tuvo lugar contra Maurice Papon, un político francés que colaboró con el gobierno nazi en la persecucion de los judíos. Los primeros días de juicio se presentará un hombre vestido de payaso, más concretamente de augusto, pero no le dejarán entrar en la sala. Los días siguientes acudirá de paisano, pero siempre con una vieja maleta que siempre acariciará. 
... Sin verdad, ¿cómo puede haber esperanza...?

Luego conoceremos al protagonista de esta historia. Lo conoceremos en varios momentos de su vida. De niño nunca soportaba que su padre se disfrazara de payaso. Y fue creciendo, y seguía sin soportarlo. Se avergonzaba de él. Será de adolescente cuando su tío le explique las razones que llevaban a su padre a actuar de este modo. Y descubrirá algo que le sorprenderá y que hará que a partir de ese momento empiece a mirar a su padre con otros ojos. Que empiece a mirar a toda su familia de otro modo. Y empiece a sentir admiración por su padre, admiración por todos. Y que se enorgullezca de su padre, incluso en los momentos en que se disfrazaba de payaso.
¿Y sin memoria?

Y termina el libro de nuevo en el juicio. Nuestro protagonista realiza un bonito homenaje a su padre en estas páginas, preparándose para asistir al juicio de quien causó tanto daño, quien causó tanto dolor. Estará ahí representando y honrando la figura de su padre, de su familia. Ahora que conoce el pasado, ahora que tiene memoria...

Un libro absolutamente recomendable, que se lee en una sola tarde. Solo tiene un peligro. Que querrás volver a leerlo...

31 comentarios:

mar dijo...

Con esa recomendación no puedo dejar de apuntarlo.Gracias. Besinos.

Danny Garin dijo...

La verdad no conocía este libro pero tampoco llama mi atención, en fin, gracias por la reseña, saludos :D

albanta dijo...

Que buena pinta. NO lo concía y me ha llamado mucho la atención

Tizire dijo...

Breve y releíble? Pues habrá que leerlo, no? 1beso!

Agnieszka dijo...

Después de tu reseña no se puede sino leerlo. Besos

Anna Kholod dijo...

No es un libro que en principio llame la atencion pero despues de leer tu reseña no lo descarto, besos.

Mª Ángeles bookeandoconmangeles dijo...

La verdad es que estoy un poco saturada pero me lo llevo apuntado, esa reseña no deja lugar a dudas.

Besos

Anabel Botella dijo...

No había leído nada de esta novela y lo que has comentado de ella me seduce. Si cae en mis manos le daré una oportunidad.
Besos :-*

Norah Bennett dijo...

La recomendación es para pensarlo pero de mano la historia con los nazis de por medio y el juicio no me llama. Lo dejo ahí por si acaso.
Besos

Laura dijo...

Pues creo que con este me has convencido :)
Besos!

Helena dijo...

Hola. La verdad no es un libro que me acabe de llamar demasiado, asi que lo dejo pasar ! Un beso :)

Tatty dijo...

No lo conocía pero me llama mucho la atención, anotado queda
Besos

Lunilla dijo...

Estaba esperando tu reseña para decidirme, qué buena pinta!!!! Espero leerlo y ponerlo este año como te dije en el reto con la Q
Mil gracias!!!

Aglaia Callia dijo...

No lo conocía, pero me lo llevo directamente para la gran lista, parece un libro de esos que marcan, se nota que así ha sido contigo, qué bueno. Gracias por la recomendación.

Besos.

Atrapada dijo...

Este tipo de libros no son para mí, por esta vez no me lo apunto pero gracias por el descubrimiento.

Besos =)

Rocío dijo...

Me encantan este tipo de historias que marcan, como dice Aglaia. Un besote y gracias por la recomendación

Buscando- mi -equilibrio dijo...

Venga... me lo apuntooo....
jajajja.
Gracias por traerlo, me encantan estas recomendaciones.
Besos.

U-topia dijo...

Muy interesante propuesta que me atrae sin remedio por muchos motivos. La memoria personal y familiar suele ser algo reservado y mucho más en el caso de experiencias amargas como parece ser el caso de esta historia. Cuando descubrimos esa memoria, la sorpresa está garantizada y podemos encontrar a los héroes anónimos de todas las guerras y persecuciones.

Abrazos!!

Manuela dijo...

Pues me lo llevo sin dudarlo, Margari. Con esta reseña es imposible resistirse.
Besos.

Francis dijo...

Me lo llevo puesto¡¡¡ una reseña magnífica¡¡ no me importará querer volver a leerlo¡¡¡feliz semana¡¡ un besazo¡¡¡

Jett QG dijo...

¡Hola! No estoy acostumbrado a este tipo de libros, pero siempre es bueno darle la oportunidad a cosas nuevas :) ¡Gracias por la reseña!

Ya te sigo, y espero que podamos ser seguidores y que también puedas pasar por mi blog: http://debibliomanias.blogspot.com en el que, por cierto, tengo un sorteo activo en el que puedes participar si lo deseas. Mucho gusto, ¡y nos estamos leyendo!

Atalanta dijo...

Pues si no es por tu reseña no creo que ni lo hubiera hojeado, pero ahora me lo apunto :-)
Besos!

Karumbe Karumbe dijo...

Respecto al libro, se lo voy a regalar para Reyes a una persona muy especial. Sobre tu reseña, es de lo más bonito que he leído últimamente. Muchos besos!

Lorena Álvarez González dijo...

Pues no lo conocía pero me tienta, me tienta. Hay que ver cómo cambiamos la forma de valorar a nuestros padres con la edad. Y sin duda el contexto histórico es la mar de interesante.
Gracias por la recomendación.
Besos!!

Ismael Cruceta dijo...

Ay què ganas de leerlo!!!!!

besotes!!

Marisa G. dijo...

No tenía ni la menor idea de este libro y pinta muy bien. Mira la Q me hubiera valido para el reto... jejeje. Lo anoto para el próximo año. Besos.

Shorby dijo...

Uyuyuyuy... pinta muy bien!
No lo conocía, con lo que me gustan los libros de esta editorial =)

Besotes

Yossi Barzilai dijo...

Wow, me ha encantado cómo has planteado la reseña, el tema del libro y las impresiones me lanzan a por él sin dudarlo, sé que me va a encantar, que voy a sentir esa intensidad. Besos :)

Ana Blasfuemia dijo...

Qué bien cuando una lectura la disfrutas así, y quieres volver a leer nada más terminar ¿verdad? Es como mágico. Me encanta esta cita, tan cierta: La vida es irónica; se necesita tristeza para conocer la felicidad, ruido para apreciar el silencio y ausencia para valorar la presencia

Es por eso que no huyo de la tristeza, aunque el ruido me distraiga y las ausencias duelan.

Querer volver a leer un libro nunca será un peligro.

Un abrazo

bibliobulimica dijo...

Margari:
¡pero que bien pinta este libro! ¡me lo anoto! ya quiero saber qué pasaba con ese payaso.
Un beso,
Ale.

Narayani dijo...

Tampoco conocía este libro y tiene muy buena pinta.

Besos!