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martes, 16 de abril de 2024

Tinta y fuego de Benito Olmo

Tinta y fuego
Benito Olmo
N de Novela, 2024

Greta es una reputada buscadora de libros raros y valiosos, aunque su popularidad ha caído en picado debido a la desaparición de una primera edición de Borges que debía tasar. Ahogada por las deudas y la desconfianza de sus allegados, acepta un encargo insólito: encontrar la biblioteca de la familia Fritz-Briones, perdida durante la Segunda Guerra Mundial.
La investigación la conducirá hasta Berlín, donde constatará que los 
nazis llevaron a cabo el mayor robo de libros de la historia, pero también algo más: alguien está asesinando a bibliófilos, libreros y coleccionistas de todo el mundo para tratar de reconstruir la mítica Biblioteca de la Comunidad Judía de Roma, que fue saqueada y escondida por el Tercer Reich.
Greta no podrá resistirse a este
 giro en la investigación. ¿Qué amante de los libros ignoraría el rastro de la legendaria colección? Poco importa que su vida pueda estar en peligro; lo que no sabe es que esta aventura la llevará a descubrir una verdad sobre sí misma para la que, quizás, no esté preparada.


Me ha sorprendido mucho Benito Olmo con esta novela. Si sus últimas novelas pueden encuadrarse perfectamente dentro del género de la novela negra, ésta es más difícil de clasificar. En ella encontramos elementos de este género, pero también del thriller y de la novela histórica. Y ha sabido combinar todos ellos a la perfección, con mucha maestría, creando una novela adictiva, con mucho ritmo y con una tensión que crece capítulo tras capítulo. 

Sus personajes están muy bien construidos, en especial, Greta, la gran protagonista, y Oleg. Avanzamos con ellos en la investigación a la par que vamos descubriendo cositas de sus vidas. Cositas que nos van a sorprender en muchos momentos. Y así, poco a poco nos vamos encariñando con ellos y preocupándonos por ellos a cada minuto, metiéndonos por completo en esa aventura que emprenden para descubrir el paradero de los libros robados.

Me sonaba por algún documental esta historia sobre los libros robados durante los alemanes durante la II Guerra Mundial, pero no sabía mucho, la verdad. Así que he aprendido mucho con esta novela y además de forma muy amena. 

Y es que esta historia te atrapa desde el primer momento y no te suelta. Por su trama, que resulta muy interesante; por el modo en que el autor va desarrollándola mezclando elementos reales y ficticios con absoluto acierto; por la acción y la tensión que se respira en cada página; y porque se nota que el autor ha disfrutado con esta novela, documentándose y escribiéndola. 

Me ha gustado mucho también la "Nota del autor" donde él nos explica en qué se inspiró y cuáles son los hechos reales de la novela. 

Como punto negativo, que no es negativo realmente, es algo personal... Y es que una parte de la historia sucede en mi ciudad, en Cádiz, y ocurre algo que me dolió mucho. Pero mucho, mucho. Eso sí, ahora cada vez que pasó por ahí, miro para adentro y qué alegría me da. ¿Que queréis saber qué pasó? Pues no lo digo. ¡Vais a tener que leer la novela! ¡Venga, que no os vais a arrepentir!

jueves, 28 de septiembre de 2023

Los días felices de Benito Olmo


 Los días felices

Benito Olmo

AdN, 2023

Ayla lo tiene todo en contra. Tiene dieciséis años, es inmigrante, se gana la vida boxeando y, por si fuera poco, debe cuidar a su padre enfermo de alzhéimer. La irrupción de alguien de su pasado la obligará a tomar parte en un peligroso juego de favores, deudas y engaños. Además, propiciará el reencuentro con Mascarell, un desastroso detective embarcado en un encargo de lo más peculiar. Mientras tanto, se desarrolla una lucha de poder por manejar los hilos del lado más oscuro de Frankfurt que acabará salpicando todo de sangre.

Benito Olmo regresa con una novela negra de muchos kilates que pone el foco en el negocio de las peleas clandestinas y en las redes de explotación de mendigos.

Los días felices fue una de mis lecturas veraniegas. Continuación de El gran rojo, puede leerse bien de forma independiente, aunque repita con su pareja protagonista. En esta novela el autor vuelve a sumergirse en los rincones más oscuros de Frankfurt.

De nuevo nos encontramos con Ayla, una adolescente que crece ante nuestros ojos por la dura vida que lleva. Cuida de su padre, enfermo de alzheimer. Sin apenas recursos, tiene que dedicarse al menudeo de hachís para poder sobrevivir. Es ya una adulta en el cuerpo de una adolescente. Es una luchadora. Como todas las mujeres que aparecen en esta novela. Mujeres que tienen que sobrevivir en un mundo dominado por el hombre. Mujeres que no son débiles, que son capaces de tomar las riendas de su vida sin necesidad de tener un hombre a su lado que las proteja.

Y nos encontramos con Mascarell también, ese desastroso detective, como lo califica la sinopsis de la novela. Él si necesitaría a alguien que lo cuide. Con una  prótesis por una pierna que le falta que le impide correr cuando tiene que huir, y que tampoco se destaca por tener un buen derechazo… En las peleas siempre tiene todas las de perder… Y no siempre puede evitarlas. 

Curiosa es la estructura del libro. El autor ha alternado entre los capítulos fragmentos de un interrogatorio y nos da la opción de leerlo seguido, olvidándonos del orden habitual de lectura. Si lo leemos antes, tendremos una información que nos ayudará a comprender mejor el desarrollo de la trama. Yo soy muy clásica y lo he leído como siempre, una página tras otra. Y lo he disfrutado mucho. Pero ahí está la opción para el lector.

Una vez más me ha convencido Benito Olmo. Me gusta mucho sobre todo cómo logra plasmar perfectamente ese ambiente en el que quiere desarrollar sus novelas. En esta ocasión nos lleva a un mundo de peleas clandestinas, muy desiguales, en el que los que tienen el poder juegan con la desesperación y la necesidad de los más débiles. Y de fondo hay también una historia de enfrentamiento de clanes que el autor sabe narrar muy bien y nos mantiene en tensión en todo momento. Si os gusta el género negro, una novela muy recomendable.

martes, 18 de mayo de 2021

El gran rojo de Benito Olmo


El gran rojo

Benito Olmo

AdN Alianza de Novelas, 2021

Mascarell es el tipo al que recurres cuando no te queda otra salida. Acostumbrado a moverse por el barrio rojo, las narcosalas y algunos de los tugurios más apestosos de Frankfurt, su fama de resolutivo le ha proporcionado una sólida reputación como detective de casos perdidos. Sin embargo, un mal día se verá obligado a hacer frente a un encargo más extraño de lo habitual y demasiado bien remunerado para ser legal.

Su camino se cruzará con el de Ayla, una adolescente empeñada en averiguar la verdad tras la muerte de su hermano y en esclarecer los turbios asuntos en los que se vio envuelto antes de morir.

La investigación los llevará a rondar algunos de los lugares menos recomendables de la ciudad y los colocará en el punto de mira del Gran Rojo, la organización que habita a la sombra de los rascacielos y que no tiene piedad con quien se inmiscuye en sus negocios.

Voy a confesar que empecé este libro un poco disgustada. Pensaba que iba a reencontrarme con Bianquetti, el protagonista de sus anteriores novelas y que iba a recorrer nuevamente tierras gaditanas... Pero no. Benito Olmo ha decidido en esta ocasión sorprendernos con un nuevo personaje y encima se nos va a Alemania. 

Pero pronto mi disgusto fue desapareciendo. En pocas páginas, el autor logró que casi me olvidara de sus anteriores novelas y me sumergiera por completo en esta. Consigue plasmar a la perfección el Frankfurt en el que se desarrolla la historia y logra que nos sintamos en ella. Y nos hace pasear por ese Barrio Rojo que, con el de Ámsterdam​ , sólo comparte el nombre. En este, la miseria y la droga campan a sus anchas, junto con la delincuencia.

Y nos regala, además, dos grandes personajes. Por un lado, tenemos al detective Mascarell, un gaditano que no termina de adaptarse a la vida en Frankfurt. Pero ahí sigue, porque tiene motivos para quedarse. Un personaje al que la vida no le ha tratado bien. Perdió una pierna en un accidente de tráfico y, con ella perdió la posibilidad de acceder al cuerpo policial. Y su carácter amargado y arisco desde ese momento le hizo perder también a su mujer. En fin, está claro que la fortuna no le acompaña. Y trabajo como detective tampoco le sobra.

Por otro lado, tenemos a Ayla, una adolescente que tiene muchas responsabilidades encima. Su hermano, Sarim, acaba de fallecer. Así que está ella sola para cuidar de su padre, que padece alzhéimer, y para llevar dinero a su casa. ¿Y cómo lo hace? Pues de la única manera que sabe, trapicheando con droga. Pero al mismo tiempo se empeñará en descubrir la verdad tras la muerte de su hermano. Ayla, como Mascarell, es una auténtica superviviente.

Con capítulos intercalados, protagonizados por uno y otro personaje, la acción discurre de forma rápida y amena y el libro se lee en un suspiro. Hay momentos de mucha tensión en los que vamos a preocuparnos mucho por el futuro de nuestros protagonistas. Una tensión que luego el autor sabe rebajar con pequeñas dosis de humor negro. 

En definitiva, Benito Olmo nos ha regalado una  vez más una novela negra que contiene todos los elementos clásicos del género y nos vuelve a demostrar que sabe combinarlos a la perfección. Y lo hace de tal manera que parece fácil, sencillo, lo que tiene incluso más mérito. Porque no es fácil ni sencillo escribir una novela tan redonda como ésta, a la que no le sobra ni le falta absolutamente nada y que te mantiene en vilo desde la primera hasta la última página. 


Este libro participa en la iniciativa:

 Apartado: Una novela de un escritor/a alemán o que la acción transcurra en Alemania.

lunes, 7 de mayo de 2018

La tragedia del girasol de Benito Olmo

La tragedia del girasol
Benito Olmo
Suma de Letras, 2018
«Lo que tenía ante él respondía más bien a un sentimiento enfermizo, que colapsaba la parte más racional de su cerebro y le nublaba el juicio y la capacidad de pensar por sí mismo, convirtiéndolo en un títere en manos de aquella mujer. "Como un girasol -se dijo-, condenado hasta el final de sus días a seguir el movimiento del sol que le da la vida; el mismo sol que al cabo de unas semanas se la quitará, achicharrándolo".»
Suspendido de empleo y sueldo, el exinspector de policía Manuel Bianquetti se ve obligado a malvender sus servicios como investigador privado hasta que recibe un encargo aparentemente sencillo: proteger a un importante empresario durante su estancia en la ciudad.
Sin embargo, lo que parece un trabajo rutinario desembocará en un reguero de muertes que obligará a Bianquetti a dar rienda suelta a su instinto de investigador para sobrevivir, llevándole a descubrir que, a menudo, el sol que más calienta también es el que más quema.

- ...
- Claro. Imposible hablar de esta novela sin hablar de ti. Si eres el motor principal, su gran acierto, su absoluta estrella... 
- ...
- Si es que nos caes bien, pese a tu mal carácter, pese a tu brusquedad. Y desde luego no es por tu atractivo físico, que de esto escaseas un poquito bastante... Pero nos gustas, por tu sinceridad, por tu lealtad con los amigos, aunque estos sean pocos, por tu fortaleza, por tu forma de afrontar los problemas, siempre de frente. Y también por tu ternura.
- ...
- Sí, tu ternura. Esa parte que intentas esconder para que nadie vea tu debilidad, pero que también tienes. Y lo has demostrado con cada una de las mujeres que han ido apareciendo en esta historia. Con Belinda, con Regina, con Mary, pero, sobre todo, con tu pareja, Cristina, y con tu hija, Sol. Pero ellas están aquí no sólo para mostrar tu lado más vulnerable, Bianquetti. Ellas tienen mucho peso en esta historia. De ellas depende gran parte de su desarrollo. De sus actos, de sus decisiones... Están tan bien perfiladas que logramos conocer sus miedos, sus debilidades, sus ambiciones, sus deseos... 
- ...
- Pero tengo que volver a hablar de ti.  Porque contigo sufrimos. Sufrimos con cada golpe físico y emocional que recibes, que no son pocos. Por cierto, dile a Benito que te trate un poquito mejor en la siguiente novela, que si no, poco futuro te veo...  Sufrimos con todas esas noches sin dormir, siempre alerta, siempre vigilando. Sufrimos cuando te alejas de aquellas personas a las que más quieres, por miedo a que les hagan daño, por miedo a perderlas. Por creer incluso que no las mereces... ¿Por qué, Bianquetti?
- ...
- Vale, dejo de hablar de ti un rato. Voy a hablar de la trama. Pero no voy a decir mucho. Porque quiero que los futuros lectores se sorprendan como me he sorprendido yo con cada giro que se produce en esta novela. Pero todo siempre bien hilado, bien explicado, sin sacarse nada de la manga. Todo está ahí delante nuestra, pero somos incapaces de verlo, hasta que se produce, dejándonos siempre con la boca abierta. Ahí estamos, expectantes, sin poder parar de leer hasta el final. Porque no tenemos ni idea de cómo va a acabar esta historia. Y cuando acaba, aún seguimos con la boca abierta y sin respiración. Porque, ¡vaya final!
- ...
- La ambientación también me ha parecido fantástica. Pero aquí quizás no soy muy objetiva, que siendo de Cádiz, me resulta muy fácil imaginarte por sus calles, por sus plazas, por sus bares... Con su humedad, con su levante, con su poniente... Lo que a ti te gusta, Bianquetti...
- ...
- Ya voy terminando. Tu retorno, Bianquetti, no me ha parecido sobresaliente... Me ha parecido de matrícula de honor! Si con La maniobra de la tortuga ya entraste con buen pie dentro de la novela negra, aquí has confirmado que no fue cuestión de suerte. Que a Benito, tu padre, le sobra talento. Y que ha llegado para quedarse mucho tiempo en este género. Así que, dime, Bianquetti, ¿para cuándo tu próximo caso?

miércoles, 6 de julio de 2016

La maniobra de la tortuga de Benito Olmo


La maniobra de la tortuga
Benito Olmo
Suma, 2016
Empujado por el infortunio, el irreverente inspector Manuel Bianquetti se ve obligado a aceptar un traslado forzoso a la comisaría de Cádiz, un destino previsiblemente tranquilo que se verá alterado con el hallazgo del cadáver de una joven de dieciséis años. Una muerte violenta que le traerá reminiscencias de un pasado del que no logra desprenderse.
A pesar de la oposición de sus superiores, el inspector Bianquetti emprenderá una cruzada solitaria para atrapar al culpable siguiendo el rastro de unas evidencias que podrían no existir más allá de su imaginación. La realidad se va oscureciendo en la medida en la que el lector va devorando páginas al tiempo que participa junto al protagonista en la investigación de un caso cada vez más turbio y escabroso.


No es Cádiz una ciudad habitual en las novelas si no es para situarla en el siglo XIX con la invasión napoleónica de fondo. Así que cuando me enteré de este libro, que refleja el Cádiz actual, no pude resistirme. Y ha sido todo un acierto. 

Benito Olmo consigue desde las primeras páginas captar toda nuestra atención. Y ya prácticamente es imposible soltar la novela sin llegar al final. Y una de las principales razones para ello es su personaje principal, Manuel Bianquetti, un inspector de policía que es trasladado a la comisaría de Cádiz como castigo tras un problema que tuvo. Y me parece a mí, tras conocerle, que no va a ser ésta la única novela protagonizada por este inspector.  El autor toma para caracterizarlo los rasgos típicos de la novela clásica, pero sin exagerar. Sí, es un personaje marcado por su pasado, solitario, de métodos un tanto rudos, fumador... Pero ahí se queda. Ni está todo el día lamentándose ni ahogando sus penas en la bebida o en la droga. Vive, dejando pasar los días. Hasta que el asesinato de una joven de una forma violenta le hace despertar. Y encontrar al culpable y meterlo en la cárcel se convierte en su obsesión. 

Otro personaje que destaca es Cristina. Su vida, también gris, nos la va contando Benito de forma paralela a la de Manuel. Ella, ayudada por los servicios sociales, empieza una nueva vida alejada del hombre que la maltrataba, alejada del hombre que estuvo a punto de matarla. Y cuando por fin parece tener esperanzas en un futuro mejor, él sale de la cárcel. Y de nuevo aparece el miedo, la angustia, la incertidumbre... 

Son muchos también los secundarios que aparecen en esta novela. Secundarios que el autor logra perfilar a la perfección con pocas palabras. No le hace falta extenderse para que pronto los conozcamos. 

La parte de la investigación también está muy bien narrada. El ritmo se impone desde el primer momento y ya no decae. Vamos acompañando en todo momento a Bianquetti. Sabemos lo mismo que él, ni más ni menos. Somos testigos directos de sus avances, también de sus equivocaciones. Y nos mostrará también un Cádiz menos alegre a como es presentado habitualmente. Porque Cádiz no sólo es Carnaval. También hay miseria, pobreza, delincuencia, corrupción... No son rasgos exclusivos de las grandes capitales.

En definitiva, he disfrutado muchísimo con esta historia. Y no sólo porque Cádiz sea una de sus protagonistas. Benito Olmo demuestra en esta novela su enorme valía como escritor. Y ha sabido crear un personaje carismático que tiene aún muchas historias que contar. Y yo estoy dispuesta a leerlas.