Jon Arretxe
Trad: Cristina Fernández Blanco
Erein, 2018
Arruti, Urrutxurtu, Delgado y Ereño son los personajes, amigos desde su paso por el instituto, que conforman esta singular banda. Una banda, la de Arruti, que aglutina a una serie de mendas pretendidamente malvados que no dejan de sorprender al lector por su estupidez e ingenuidad. Un grupo social que forma parte de ese submundo transgresor que tanto gusta y tan bien describe el autor.
Empezamos la novela conociendo a Ereño. Con un capítulo dedicado a él y narrado en primera persona, nos resulta fácil empatizar con él. Acaba de salir de la cárcel tras tres años entre rejas. Acusado de un robo que no cometió solo, decidió cargar con las culpas con la promesa de un billete de avión para que su novia dominicana pudiera volver a su país.
Cuando sale de la cárcel tiene una idea fija. Hacerse con las joyas que robó un compañero de celda. Y para eso decide reunir a su antiguo grupo, encabezado por Arruti, una mujer decidida, fuerte, que se ha convertido durante estos tres años en una de las principales traficantes de droga en la zona. Pero ve ahora peligrar su dominio, y necesita esas joyas para empezar una nueva vida.
Urrutxurtu es otro de los miembros de la banda. Ahora es un policía, que se deja comprar fácilmente y que ahora golpea sin piedad, al sentirse protegido por el uniforme.
Y nos queda Delgado, que ahora es cura. Pero no, no es que haya visto la luz en los últimos años. Se sirve de la sotana para ganarse la confianza de las ancianas del pueblo.
Cada uno de estos personajes tienen su propio capítulo en la novela. Excepto en el de Ereño, contado en primera persona, el resto de capítulos está narrado en segunda y tercera persona, pero lo hace con tal maestría que apenas nos damos cuenta. Y la acción es tan rápida y el ritmo tan trepidante, que el libro no nos dura ni un suspiro.
No puedo contar mucho de la trama, porque siendo cortita como es, sería desvelar demasiado y quitar el factor sorpresa al futuro lector. Pero sí puedo decir que he disfrutado muchísimo con esta historia de traiciones, engaños, mentiras... Nadie puede fiarse de nadie. Y tendremos que llegar hasta el final para saber cómo acaba todo. ¡Y vaya final! También tengo que señalar el humor que está presente a lo largo de la novela. No es un humor para reír a carcajadas pero sí es el que te deja la sonrisa en la cara ante las situaciones que se van sucediendo.
En definitiva, una buena novela si os gusta el género y queréis conocer al autor. A mí me ha dejado con ganas de seguir leyendo cositas suyas, así que ya tengo apuntado a su personaje más conocido, el detective Toure.
