Agosto de 1939. Un enorme trasatlántico llamado Valkirie aparece a la deriva en el océano Atlántico. Un viejo buque de transporte lo encuentra por azar y lo remolca a puerto, tras descubrir que en él tan sólo queda un bebé de pocos meses… y algo más que nadie es capaz de identificar.
Setenta años después, un esquivo hombre de negocios decide reflotarlo y repetir, paso por paso, el último viaje del Valkirie. A bordo, atrapada en una realidad angustiosa y contrarreloj, la periodista Kate Kilroy descubrirá que sólo su inteligencia y su capacidad de amar podrán evitar que la nave se cobre de nuevo su siniestro precio en este viaje.
Inquietante. Enigmática. Adictiva. Bienvenidos al Valkirie. No te podrás bajar… aunque quieras.
Empiezo con las reseñas terroríficas de este mes y empiezo con un libro que le tenía muchas ganas, que muy buenas reseñas había visto de él. Pero mis altas expectativas en esta ocasión me han hecho daño...
No puedo negar que es una obra bastante entretenida, que se deja leer muy bien, pero me ha faltado algo. Y algo muy importante en este género: sentir miedo, sentir alguna inquietud durante la lectura... Y no, no la he sentido. Y es lo que busco cuando me acerco a uno de estos libros. Pero en esta ocasión, o bien por falta de empatía con los personajes, o quizás por lo predecible de la historia, no lo he sentido en ningún momento. Por la ambientación no es, desde luego, porque en este aspecto no se le puede poner ningún pero al libro. Está totalmente lograda situándonos perfectamente en este barco fantasma. Sobre los personajes ya he señalado que no he logrado conectar con ellos. Ni siquiera con la absoluta protagonista de este libro, Kate, la periodista. Su personaje está muy bien desarrollado, pero no he logrado simpatizar con ella. No he logrado sentir su dolor, su sufrimiento. Me ha parecido un personaje demasiado tópico. Y además, la aparición de su fantasma protector no me ha convencido del todo. Tiene una parte muy importante en el desenlace de la trama, pero tengo que reconocer que no me ha gustado. Un fantasma demasiado vivo, demasiado corpóreo... Ya sé que es ficción, pero... Que no, que no ha logrado convencerme esta parte.
Pero como digo al principio, es una novela que se deja leer y donde la acción no se caracteriza precisamente por su ausencia. No paran de suceder cosas lo que hace que leas el libro casi del tirón. No hay momentos para el descanso. Desde luego, el cometido de entretener lo cumple. Así que si buscas una novela entretenida y de fácil lectura, éste es tu libro. Pero si buscas pasar miedo, creo que va a ser que no...
