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sábado, 25 de febrero de 2023

Lo que arrastra la lluvia de Men Marías

 

Lo que arrastra la lluvia

Men Marías

Ediciones B, 2023

Una novela inquietante y sobrecogedora sobre los límites entre el bien y el mal y la locura

Granada, 2007. Un padre y una hija mueren a la vez. Pocos meses después, Marina, madre y esposa de los fallecidos, aparece en un parque. Ha dejado de ser la mujer que era, profesora de latín y aficionada a la moda, para convertirse en una mendiga que vaga por las calles de la ciudad.

Carmen y su familia viven en el mejor ático de la plaza Bib-Rambla y disfrutan de una vida cómoda y sin preocupaciones. O al menos así era hasta que Marina aparece en su camino y acepta la generosidad de Carmen, que se ofrece a ayudarla.

Cuando las vidas de las dos mujeres se cruzan, ambas toman un nuevo rumbo que las conduce hasta las profundidades del alma humana. Y es que, a veces, el agradecimiento puede convertirse en envidia y desconfianza...

Una descarnada novela negra que nos invita a reflexionar sobre los límites del dolor y las fronteras entre la locura y el silencio, pero también sobre la grandeza de la misericordia, la compasión y el amor por el ser humano.

Hacer esta reseña me va a costar, porque es difícil hablar de este libro sin desvelar más de la cuenta. Sobre todo cuando lo has disfrutado mucho. Y sobre todo, cuando te das cuenta, a medida que pasan los días, que te ha dejado más poso del que esperabas en un primer momento. Es un libro con mucha carga crítica hacia esta sociedad en la que nos ha tocado vivir, una sociedad consumista, materialista, superficial, que rechaza al pobre sin pensar que,  en cualquier momento la vida puede darte un golpe y encontrarte en su misma situación.

¿Cuál es el gran acierto de esta novela? Sus personajes, que tienen una fuerza tremenda. Marina y Carmen son las absolutas protagonistas. Son dos personajes muy diferentes, cuyas vidas se van a cruzar. Marina es una mujer que lo tuvo todo. Un marido, una hija, un trabajo… Una vida estable que se vio truncada a raíz de un accidente en el que murieron tanto su marido como su hija. Pero no es pena lo que realmente siente Marina por la pérdida de ambos. Y tendremos que leer la historia para saber por qué. Pero a raíz de ese momento, su vida cambiará tanto que de tenerlo todo, se verá viviendo en la calle, con todos los peligros que esto implica. Y con el orgullo herido. Y con esa terrible necesidad que nos hace hacer cualquier cosa por sobrevivir. Y pese a todo esto, nos cuesta empatizar con este personaje. Por culpa de sus celos, de su envidia, de su egoísmo, de su continua ira contra el mundo.

Carmen es todo lo contrario a Marina. Es una mujer feliz, consciente de lo afortunada que es, por tener una familia, por tener un trabajo, por tener los suficientes recursos para vivir bastante bien. Y esto le lleva a querer ayudar a todo el mundo que no ha tenido la misma suerte que ella. Y esto es lo que hace que intente ayudar a Marina cuando se la encuentre, llevándosela incluso a su propia casa. Es un personaje que llega en algunos momentos a chirriar. Y es que no estamos acostumbrados a tanta bondad, a tanta perfección. Y estamos esperando que, en cualquier momento, revele su verdadera cara, porque no llegamos a creer que un personaje tan bueno pueda existir.

Y hay más personajes, que están también muy bien retratados y que tienen importancia para el desarrollo de la trama. Personajes que vamos conociendo poco a poco, con sus propias historias personales. Algunas de ellas nos van a ayudar a conocer mejor a Marina y saber qué ocurrió realmente en su pasado. Historias que la autora va desvelando poco a poco a la par que va avanzando la historia de Carmen y Marina hasta llegar a un final sorprendente.

En definitiva, una muy buena novela, en la que la autora, con un ritmo lento pero sin pausa, ha logrado construir una historia que va atrapándote poco a poco, gracias a sus personajes y a la tensión que va aumentando página tras página. Muy recomendable.

jueves, 8 de julio de 2021

La última paloma de Men Marías

 

La última paloma

Men Marías

Planeta, 2021

Frente a la base naval de Rota, tras el cordón policial que acordona la brutal escena, un grupo de vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffet yace salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.

Ni las cámaras ni el helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda servir a la investigación; algo incomprensible.

La sargento Patria Santiago sabe que el asesino va a volver a matar, pero nadie la cree, ni siquiera el cabo Sacha Santos -a quien le gustaría ser algo más que su compañero-, porque al igual que piensa el resto de Rota, Patria ha convivido con el dolor demasiado tiempo como para ser de fiar.

Una sola pista, la investigación que Diana estaba haciendo sobre la base, y su relación con la desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar.

Solo quien conoce el dolor puede enfrentarse a un crimen tan macabro

¿Cómo demuestro que he disfrutado como una enana con esta novela? Llevo ya varios días dándole vueltas en la cabeza a esta reseña y no doy pie con bola. A ver, venga... Puedo empezar hablando  de la estructura de la novela. Es verdad que no es original la existencia de dos líneas temporales, una en el presente, en el año 2019, y la otra en los años 50, con la llegada de los americanos a Rota. Una llegada que supuso un cambio brutal en el pueblo gaditano. Un choque de culturas absoluto, pero lo que más sorprendió, en tiempos de dictadura, fueron esos aires de libertad que se respiraba donde los americanos pisaban. Una libertad a la que los jóvenes se agarraron fuertemente, viendo en ella una esperanza para alejarse de esa España gris y represora. El talento de Men Marías a la hora de plantear esta estructura es que consigue que nos sintamos atraídos por igual por una trama que por otra. Mantener el interés en ambas historias, que sabemos que en algún momento se van a cruzar, no es nada sencillo. Pero la autora se maneja con soltura en ambos tiempos, y tanto en el presente como en el pasado, sabe mantener la intriga, la tensión y el ritmo, que va en aumento a medida que avanzamos en la lectura. 

¿Y ahora de qué puedo hablar? ¡Claro! De sus personajes. Patria, sargento de la Guardia Civil en Rota, es la encargada del caso. Es un personaje brutal, lleno de cicatrices, tanto físicas como psicológicas. Un personaje difícil, al que vamos conociendo poco a poco, descubriéndose como una mujer fuerte pero también débil. Con un pasado difícil, culpable de las heridas que siguen acompañándole en el presente. Ella es la absoluta protagonista de la novela, aunque el resto de personajes que van apareciendo también están brillantemente perfilados.

También puedo hablar de la trama, perfectamente hilvanada, sin dejar ningún cabo suelto. Manejando el suspense y la tensión con maestría, dejándonos siempre con ganas de leer un capítulo más para saber más de esta  dura historia. Una historia que nos va a sobrecoger y que nos va a poner un nudo en la garganta en más de una ocasión. Una historia que nos va a doler muchísimo.

Tengo que acordarme también de destacar la maravillosa prosa de Men Marías, sencilla, sin muchos adornos, con las descripciones justas y necesarias para imaginarnos cada situación, cada ambiente, cada personaje. 

¡Ays! ¿Qué hago? ¿Ahora cómo lo pongo todo? ¿De qué hablo primero? Me quedo corta así, muy corta. Necesito más para mostrar cuánto he disfrutado y sufrido con esta grandísima novela. Y no me viene la inspiración, no me viene...Sigo pensando...

( Y no se me puede olvidar mencionar en la reseña lo que nos hemos reído en #SoyYincanera con la portada, discutiendo si veíamos una paloma o una cala... Que a mis años me entero de que la cala es una flor y yo pensando en una playa...En fin...  Y vosotros, ¿qué veis? ¿Una flor o una paloma?)

Este libro participa en la iniciativa:

Apartado: La víctima o el asesino pertenecen a la clase baja o marginal.