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domingo, 7 de junio de 2026

Yo, Julia de Santiago Posteguillo

Yo, Julia
Santiago Posteguillo
Planeta, 2018

192 d.C. Varios hombres luchan por un imperio, pero Julia, hija de reyes, madre de césares y esposa de emperador, piensa en algo más ambicioso: una dinastía. Roma está bajo el control de Cómodo, un emperador loco. El Senado se conjura para terminar con el tirano y los gobernadores militares más poderosos podrían dar un golpe de Estado: Albino en Britania, Severo en el Danubio o Nigro en Siria. Cómodo retiene a sus esposas para evitar su rebelión y Julia, la mujer de Severo, se convierte así en rehén.


De pronto, Roma arde. Un incendio asola la ciudad. ¿Es un desastre o una oportunidad? Cinco hombres se disponen a luchar a muerte por el poder. Creen que la partida está a punto de empezar. Pero para Julia la partida ya ha empezado. Sabe que solo una mujer puede forjar una dinastía.

Hacía tiempo que no me sumergía en una novela histórica ambientada en Roma y mira que me gusta este período. Y lo peor es que este libro llevaba ya unos cuantos años esperando turno en la estantería. Pero por fin le llegó su momento y tengo que decir que, a pesar de lo tocho que es, lo he devorado. 

De este período no he leído mucho, así que he disfrutado aún más al no saber tanto como iba a terminar todo, como en otras ocasiones. Nos encontramos con una Roma "desgobernada" por Cómodo. Un emperador tirano que terminará siendo asesinado a consecuencia de sus locuras, de sus abusos. Pero sin ningún sucesor, la lucha por el poder se inicia tras su muerte. Y es en ese momento cuando Julia Domna, esposa del gobernador Septimio Severo, empieza a jugar todas sus cartas para conseguir que su marido alcance ese poder. Y con él, su dinastía. Ella es una mujer muy inteligente, muy ambiciosa, y muy bella, como el autor se empeña en recordarnos en muchísimas ocasiones (demasiadas, aquí peca de repetitivo, todo hay que decirlo).

La ambientación histórica es soberbia y el autor sabe meternos de lleno en la historia sin hacer que el ritmo decaiga en ningún momento. Las descripciones son las justas y necesarias para conocer ese período y encajan perfectamente en el desarrollo de la historia. Quizás lo único que me ha fallado son sus personajes. Julia está perfectamente retratada, pero el resto de los personajes me han resultado un tanto planos, con poca profundidad. 

En definitiva, una lectura muy recomendable para los amantes del género. 

miércoles, 20 de marzo de 2019

Los asesinos del emperador de Santiago Posteguillo

Los asesinos del emperador
Santiago Posteguillo, 
Planeta, 2013, 2018
18 de septiembre del año 96 d.C. Un plan perfecto. Un día diseñado para escribir la Historia, pero cuando todo sale mal la Historia ya no se escribe..., se improvisa: una guerra civil, las fieras del Coliseo, la guardia pretoriana, traiciones, envenenamientos, delatores y poetas, combates en la arena, ejecuciones sumarísimas, el último discípulo de Cristo, el ascenso y la caída de una dinastía imperial, locura y esperanza, la erupción del Vesubio, un puñado de gladiadores, la amistad inquebrantable, Marco Ulpio Trajano, el mito de las amazonas, una gladiadora, nueve emperadores, treinta y cinco años de la historia de Roma.
18 de septiembre del año 96 d.C.Un grupo de gladiadores dispuestos a todo avanza por las alcantaillas de Roma. 
Nada ni nadie puede detenerlos.
Ni siquiera la Historia.
Voy a elegir una novela histórica, me dije, para que no me enganche mucho, ahora que estoy liada con las opos. Que una empieza thrillers o novelas negras y luego cuesta dejarlas a un lado para ponerte con los apuntes. ¡Qué ilusa! No recordaba yo que me encontraba con Posteguillo. Y este autor engancha hasta cuando te habla de la lista de los reyes godos...

Y es que esta novela tiene un inicio brutal. Comienza "in media res", como suele decirse, y presenciamos como se está produciendo la conspiración contra el actual emperador Domiciano. Y nos deja el autor en el momento clave de la trama, para volver 33 años atrás y explicar cómo se ha llegado a esa situación. La crisis de Roma tras la locura de Nerón. La sucesión de emperadores uno tras otro hasta que llega Vespasiano, padre de Domiciano y vuelve a poner orden en un imperio que está perdiendo poder. Luego llega su hijo Tito, quien continua la labor de su padre y da a Roma unos años de estabilidad. Pero su "prematura" muerte hace que se instale en el trono su hermano, Domiciano. Y vuelve la inestabilidad a Roma. Y es que, en estos años, el mayor enemigo de Roma está en el propio imperio. Y los que están fuera quieren aprovecharlo. Las locuras, la sinrazón de Domiciano es excesiva, igual que su crueldad. Igual que su miedo. Ve enemigos en todos lados y empezará a eliminarlos a todos, sin pensar en ningún momento en el bienestar de Roma. Llegará a proclamarse "domminus et deus".

Acierta totalmente Posteguillo con la estructura de su novela. Aunque reconozco que me ofusqué cuando me dí cuenta de que tenía que esperar mucho para saber cómo acababa la conspiración contra Domiciano. Pero luego, la parte en que te cuenta como Domiciano llegó al poder es igual o más adictiva, así que me encontré, como si con un thriller estuviera, robándole momentos al día para ponerme con su lectura. Y cuando por fin llega al momento en que ambas tramas se unen y la historia continua, sigue siendo igual de brutal y adictiva. 

Los personajes están todos muy bien trazados. Son muchos los que van a aparecer a lo largo de la novela y van a compartir protagonismo. Aunque si hay uno que destaca sobre los demás, al menos para mí, es Domicia Longina, mujer de Domiciano. Un personaje al que Posteguillo ha descrito con mucho mimo, con una fuerza y un magnetismo especial. 

No le cuesta nada a Posteguillo trasladarnos a esta época, con su prosa, ágil, sencilla, rápida. Y nos hace ser testigos de la construcción del Coliseo Romano; de la erupción del Vesubio con la posterior destrucción de Pompeya y Herculano; de la persecución a los cristianos y la tortura al último apóstol de Jesús, Juan; del asedio de Jerusalén y la destrucción del templo de Salomón; de las numerosas batallas, bien descritas pero en ningún momento aburridas, cruciales para comprender el curso de la historia... Son tantos y tantos momentos los que Posteguillo nos hace vivir... Porque el gran mérito de esta novela es precisamente eso, que Posteguillo consigue que lo vivamos, que sintamos que estamos allí siendo testigos de todo.

Sí, son más de 1.000 páginas de libro. Y no, no sobra ninguna. Y si he tardado más en leerlas es por la falta de tiempo, porque ganas de ponerme con ellas me sobraban a todas horas. Sin duda, va a estar entre mis mejores lecturas del año. No es una novela de sobresaliente. Es una novela de matrícula de honor.



miércoles, 13 de septiembre de 2017

La noche en que Frankenstein leyó el Quijote de Santiago Posteguillo

La noche en que Frankenstein leyó el Quijote
Santiago Posteguillo
Planeta, 2012
¿Quién escribió las obras de Shakespeare? ¿Qué libro perseguía el KGB? ¿Qué novela ocultó Hitler? ¿Quién pensó en el orden alfabético para organizar los libros? ¿Qué autor burló al índice de libros prohibidos de la Inquisición? Estos y otros enigmas literarios encuentran respuesta en las páginas de La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, un viaje en el tiempo por la historia de la literatura universal de la mano de Santiago Posteguillo, uno de los novelistas históricos más reconocidos por la crítica y el público de los últimos años. Y un profesor de literatura…poco convencional.

Muchas son las historias relacionadas con el mundo literario que Santiago Posteguillo nos regala en este libro. Historias breves, de cuatro o cinco páginas, contadas de forma tan sencilla y amena, que vas devorando una tras otra sin apenas darte cuenta. Algunas ya las conocemos, pero no nos importa. Porque la forma de escribir del autor es tan sencilla, tan fluida, tan entretenida, que no nos importa que nos la cuente de nuevo. ¡Si  llegas al final  y te quedas con ganas de más historias!

Muy amena esta pequeña clase de historia de la literatura que el autor nos ofrece. Una clase que se centra en los pequeños detalles, en esas pequeñas anécdotas o casualidades que han rodeado a un gran autor o a una gran obra. A esos clásicos que hoy día todos conocemos. 

En definitiva, un libro ideal para desconectar y para aprender, pasándolo bien, muy bien.

miércoles, 17 de febrero de 2016

La traición de Roma de Santiago Posteguillo

La traición de Roma
Santiago Posteguillo
Ediciones B, 2014
"He sido el hombre más poderoso del mundo, pero también el más traicionado". Así comienza Publio Cornelio Escisión sus memorias en La traición de Roma, donde Santiago Posteguillo nos narra el épico final de la vida de dos de los personajes más legendarios de la historia, Escisión y Aníbal. Los eternos enemigos se encuentran una vez más en la batalla de Magnesia, un episodio casi desconocido de la historia de occidente. Pero además de batallas, el autor nos cuenta lo que ha sido de los hijos de Escisión; de sus enemigos, Marco Porcio Catón y de su aliado Graco; de la esclava Netikerty; de la prostituta Areté; de su fiel aliado Ledio; de Antíoco III, el rey de Siria; del ya anciano dramaturgo Plauto, que se pasea por las calles de Roma, y también de la mujer de Escisión, Emilia Tercia, digna hasta el final en medio de la mayor de las hecatombes públicas y privadas.


Africanus, el hijo del cónsul, me gustó mucho. Las legiones malditas me conquistó totalmente. Y La traición de Roma... Es una auténtica obra maestra. Si Posteguillo fuera inglés o americano, sería conocido no... ¡Sería idolatrado!

Pero centrémonos en este final de la trilogía. Sigue habiendo batallas, aunque no tantas como en los anteriores libros. Pero siempre bien descritas, y con tal ritmo y con tanto vigor, que no aburre en ningún solo momento, os lo aseguro. Estas escenas no son nada pesadas de leer. Sientes la acción a cada momento, sientes el peligro. Estás ahí con cada uno de los personajes, sufriendo. Estás ahí con cada uno de ellos, cada vez que tienen que tomar alguna decisión arriesgada. 

No sólo consigue esto Posteguillo en las batallas. También nos lleva de paseo por las calles de Roma. También plasma a la perfeccion esa Hispania celtíbera, también nos lleva por esa Grecia que ha perdido ya todo su esplendor... Magnífica la ambientación. Ningún detalle le falta. Ningún detalle le sobra.

En cuanto a los personajes, no sólo describe a la perfección a Publio Cornelio Escipión. Todos están descritos con el mismo mimo. Y si en los libros anteriores, junto al Africanus destacaba Aníbal, aquí sigue sucediendo lo mismo. Su historia también está perfectamente narrada. Y es que la vida de ambos generales tienen mucho en común. Ambos lo consiguieron todo en el campo de batalla. Ambos lo consiguieron todo para su pueblo. Y en recompensa solo obtendrán la traición. 
Aníbal se sintió acompañado en la desgracia. Escipión. El único romano con el que mereció la pena hablar.
Ya he dicho que en esta novela hay menos espacio para las batallas campales. Ahora la guerra se ha trasladado a la propia Roma, al Senado. Ahí se gestará la traición contra el mejor general de Roma. Lo que ningún arma ha conseguido, lo conseguirán las palabras. Derrotar a Publio Cornelio Escipión. Estas batallas dialécticas nos atraparán de tal manera que resulta imposible soltar el libro.

La traición de Roma es un final inmejorable para una trilogía excepcional. Al rigor histórico le acompaña una gran calidad literaria, que hace que la lectura de este tocho sea todo un placer, desde el principio hasta el final.  ¿Se nota que la he disfrutado?
 

jueves, 19 de noviembre de 2015

Las legiones malditas de Santiago Posteguillo


Las legiones malditas
Santiago Posteguillo
Publio Cornelio Escipión, conocido por el apodo de Africanus, era considerado por muchos el heredero de las cualidades militares atribuidas a su padre y a su tío. Pero de ellos no sólo había recibido estos magníficos atributos, sino también algunos enemigos, entre otros Asdrúbal, el hermano de Aníbal, y el general púnico Gi scón, quienes harían lo posible por acabar con su enemigo y masacrar sus ejércitos. Los enemigos también acechaban en Roma, donde el senador Quinto Fabio Máximo, en una jugada maestra, obliga a Escipión a aceptar la demencial tarea de liderar las legiones V y VI que permanecían desde hacía tiempo olvidadas en Sicilia. Así, según creía el senador, lograría deshacerse del último de los Escipiones. Pero otro era el destino de las legiones malditas que, de la mano de Africanus, lograrían cambiar un capítulo de la historia


Las legiones malditas es la segunda novela de la trilogía escrita por Santiago Posteguillo sobre la figura de Publio Cornelio Escipión, general y cónsul romano. Si ya disfruté mucho con el primer libro, Africanus, el hijo del cónsul, más lo he hecho con esta segunda parte, que abarca los años de la Segunda Guerra Púnica.

Magnífica la labor de documentación realizada por el autor y magnífico el modo en que logra plasmarlo todo en esta novela, no llegando a aburrir en ningún solo momento. Ante nuestros ojos se despliega todo el mundo romano de aquellos años: las intrigas políticas del Senado, la vida familiar de Escipión, las continuas traciones y engaños, las venganzas...

Escipión es el gran protagonista de esta novela. Ya en ésta no necesita presentación. Ha logrado ya sus primeras e importantes victorias militares. Ya su nombre es conocido en Roma, y no sólo por pertenecer a una de las grandes familias de Roma. Ya es conocido por méritos propios. Solo le queda  una cosa, solo tiene ya un objetivo: derrotar a Aníbal y a su terrible ejército. Las batallas en esta novela serán muchas. Pero incluso en estos momentos que no suelen ser mucho de mi agrado, Posteguillo les imprime un ritmo y una acción que resulta imposible que despeguemos nuestros ojos de esas páginas, aun conociendo el resultado de la contienda. 

Si Escipión es un personaje absolutamente mimado por Posteguillo, también lo será Aníbal. Porque empequeñecerle sería restar mérito a la victoria de Escipión. Así, Aníbal es presentado como el gran guerrero y estratega que fue; como un hombre de honor, hasta cuando cae derrotado; como un hombre de carne y hueso, que también está cansado después de tanta lucha, cansado de luchar no sólo contra Roma, sino también contra los suyos...

Y contra los suyos tendrá que luchar también Escipión, porque su mayor enemigo está en Roma. Aquí es donde Posteguillo pega un poco de maniqueísmo. La maldad y la crueldad de Quinto Fabio Máximo parece no conocer límites. Imposible sentir alguna simpatía por él. 

Escipión está aún mejor retratado que en la primera novela, donde siempre aparecía absolutamente perfecto. Aquí Escipión es mucho más humano, más real. Sus reacciones ante los contratiempos, ante los obstáculos que, sobre todo el Senado romano impone en su camino, serán mucho más humanas, más creíbles. Se enfadará, se frustrará... Pero luego siempre será capaz de cambiar la situación. Y de convertir esos obstáculos en sus grandes logros.

En definitiva, una novela absolutamente perfecta, magnífica, de principio a fin. Una novela no solo didáctica, sino emocionante e intensa,  a la que no le falta ni le sobra ni una sola coma. 

jueves, 18 de junio de 2015

Africanus, el hijo del cónsul de Santiago Posteguillo

Africanus, el hijo del cónsul
Santiago Posteguillo
Ediciones B, 2008
A finales del siglo III a. C., Roma se encontraba al borde de la destrucción total, a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Su alianza con Filipo V de Macedonia, que pretendía la aniquilación de Roma como Estado y el repartodel mundo conocido entre las potencias de Cartago y Macedonia, constituía una fuerza imparable que, de haber conseguido sus objetivos, habría determinado para siempre el devenir de Occidente. Pero el azar y la fortuna intervinieron para que las cosas fueran de otro modo. Pocos años antes del estallido del más cruento conflicto bélico que se hubiera vivido en Roma, nació un niño que estaba destinado a cambiar el curso de la historia: Publio Cornelio Escipión.

Con magistral precisión histórica y un excelente ritmo narrativo, Santiago Posteguillo presenta la historia de la infancia y juventud de Africanus, uno de los personajes más influyentes de Occidente.
Por fin me he estrenado con Santiago Posteguillo. Y desde luego ha superado todas mis expectativas, que estaban bastante altas.

Africanus, el hijo del cónsul es el primer libro de la trilogía que Santiago Posteguillo ha escrito sobre Publio Cornelio Escipión,  el único general romano que logró derrotar a Aníbal. Y a pesar de conocer el desenlace de la historia que nos cuenta, Posteguillo sabe captar toda nuestra atención y atraparnos entre sus páginas. La labor de documentación que el autor ha realizado es extraordinaria pero el verdadero mérito reside en que ha sabido plasmarla sin aburrir en ningún solo momento. Al contrario, resulta sumamente entretenido.

Uno de los grandes aciertos de este libro es el modo en que está contado. Así el autor va alternando capítulos protagonizados por los romanos y por los cartagineses, ofreciendo el punto de vista de ambos bandos. Aunque está claro que el protagonista es Publio Cornelio. En él están todas las virtudes. Quizás aquí está una de las partes que menos me ha gustado del libro. Que se nota la posición del autor y sus personajes son un tanto planos. Publio y su gente son muy buenos y  el resto muy malos... Así, Fabio Máximo es un malo muy astuto y cruel; Aníbal, un gran y vengativo estratega; la esposa de Publio es perfecta...

Pero esto no nos impide disfrutar de esta novela. Una novela que plasma a la perfección cómo era la vida de Roma en aquellos años, sobre todo, la vida política, llena de intrigas por el poder, de traiciones, de engaños... Porque el enemigo no estaba solo fuera de Roma, también estaba dentro. Y también tiene Posteguillo el acierto de contarnos como era la vida cultural en la ciudad en esos momentos a través de la figura de Tito Macio Plauto. Un personaje que, al principio nos va a descolocar un poco pero que luego termina captando todo nuestro interés, viendo todas las vicisitudes por las que tuvo que pasar hasta convertirse en el gran dramaturgo que fue.

Y están las batallas. Pero hasta estas escenas he disfrutado. Porque Posteguillo las describe muy bien. Sabemos en todo momento las estrategias de uno y otro y el autor consigue que visualicemos cada movimiento. Y tampoco se recrea durante mucho tiempo en estas escenas. Lo justo y necesario en este libro.

En definitiva, una gran novela. No os asuste el tocho que es. Una vez que la empiezas, es difícil soltar ya el libro. Y no solo resulta muy entretenido, sino que además aprendemos mucho de la historia de Roma. ¿Se puede pedir más?