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martes, 21 de febrero de 2023

La felicidad conyugal de Lev Tolstói

 

La felicidad conyugal

Lev Tolstói

Traducción de Selma Ancira

Acantilado, 2012

En esta bellísima historia, Tolstói nos habla del amor y del matrimonio a través de la historia de Masha y Serguéi. Contemplamos su enamoramiento, el candor de los primeros momentos, la dicha de la intimidad compartida, así como las tempranas decepciones que dan paso al verdadero amor. Un texto sobre la generosidad y la ternura que subyacen en toda unión profunda.

Es una novela muy corta ambientada en la Rusia del siglo XIX. Narrada en primera persona por Masha Alexandrovna, quien pierde a su padre siendo aún muy joven, quedando bajo la tutela de Serguéi Mijáilovich, un buen amigo de su padre y con quien siempre ha mantenido una muy buena relación. Pero a partir de ese momento, esa buena relación se transforma en algo más y pese a la diferencia de edad, ambos se enamoran y se casan. Todo esto queda muy bien reflejado en la primera parte de la novela. Esa fase de enamoramiento en la que sólo se perciben las virtudes de la otra persona y ninguno de sus defectos. Esa fase en la que se piensa que ese estado de felicidad absoluta va a durar para siempre. En la que se piensa que el amor siempre va a estar presente en la misma medida y con la misma pasión.

En la segunda parte ya la pareja empieza a ver al otro tal y como es realmente. Se sigue valorando sus virtudes, pero se empieza a apreciar los defectos, que cada vez parecen ser más. Surgen las primeras desilusiones, las primeras peleas. Y es que la diferencia de edad entre ambos empieza a hacer mella. Ella está empezando a vivir. Tiene tanto que aprender aún. Y él ya busca la tranquilidad, ya tiene experiencia.

Como veis, la trama es muy sencilla. Nos cuenta la evolución de la historia de amor entre una pareja, a lo largo de toda una vida.  Pero es increíble cómo el autor logra perfilar a ambos personajes, en especial a Masha. A ella la vemos crecer, cambiar… Conocemos de primera mano todos sus pensamientos y todos sus sentimientos. Tolstói logra crear dos personajes tan humanos, tan reales, que nos resulta fácil creernos esta historia. Porque en esta historia no hay nada extraordinario. Es la vida normal de una pareja, con sus momentos felices y sus momentos de crisis. Es la evolución desde ese amor idealizado a ese amor más tranquilo, en la que ya no molestan los defectos del otro, sino que se respetan y también se aceptan.

Y todo contado en muy pocas páginas, de una forma sencilla, fluida, sin grandes adornos, sin caer en la ñoñería en ningún momento. Y con frases que invitan a la reflexión continuamente. Una pequeña joya que seguro que volveré a leer y que disfrutaré aún más.  

 

martes, 6 de diciembre de 2022

Guerra y paz de Lev Tolstói

 

Guerra y paz

Lev Tolstói 

Traducción: Irene Andresco Kuraitis, Laura Andresco Kuraitis

Alianza Editorial, 2015

Situada entre 1805 y 1813, en la Rusia convulsionada por la amenaza napoleónica, "Guerra y paz" es una de las cumbres indiscutidas de la literatura universal. Las andanzas y peripecias de cuatro familias de aristócratas (los Kuraguin, los Bezujov, los Rostov y los Bolkonsky) articulan esta poderosa novela que abarca todos los registros y eternas preocupaciones del ser humano -el amor, la muerte, el bien y el mal, el sentido de la existencia, la amistad, el desengaño...- y recrea una época histórica decisiva -desde las grandes batallas que valieron la gloria a Napoleón, como Austerlitz, hasta el incendio de Moscú y la retirada del ejército francés en medio del frío y de las penalidades- en un conjunto prodigioso que arrebata al lector.

Aquí estoy sin saber cómo empezar a reseñar esta obra maestra. No sé ni por dónde empezar, pero hay que empezar así que allá vamos. Me voy a quedar corta, me va a salir como un churro, no voy a hablar ni de la mitad de cosas de las que se puede hablar con esta novela, pero ya sabéis que no suelo hacer reseñas largas, porque no me salen, no por otra otra cosa, y porque no sé ni por dónde empezar ni por dónde terminar.  En fin, al lío...

Magnífico el retrato que de la sociedad rusa durante las Guerras Napoleónicas ofrece Tolstoi a través de la historia de las cuatro familias aristocráticas que protagonizan esta novela.  Aparecen personajes ficticios y también históricos, todos tratados con el mismo mimo y detalle, todos con una gran importancia para el desarrollo de la historia que el autor quiere contar. El trabajo de documentación que tuvo que realizar el autor fue impresionante. Nos resulta fácil creer que todos los acontecimientos que plasma, que todas las conversaciones que escribe, pudieron producirse tal y como él lo cuenta. 

Son años inestables en su mayoría. Los tiempos de guerra son más que los de paz. Y tengo que admitir que la parte bélica se me ha hecho algo lenta, porque Tolstoi lo explica todo con minuciosidad. Mi parte favorita son los años de paz, en los que el autor trasmite un certero y crítico retrato de la sociedad rusa.

Son muchos los personajes que van apareciendo a la largo de la novela, sobre todo en sus primeros capítulos, lo que hace que sean un poco liosos, al menos para mí, y me costaba saber quién era quién. Pero poco a poco pude ubicar a cada personaje con su familia y seguir bien el hilo de la historia. 

Son muchas las reflexiones que el autor transmite a través de sus personajes, sobre el sentido de la vida, de la muerte, de la felicidad, de la soledad... Y nos regala frases tan agudas y certeras que hace que tengamos que detener la lectura y reflexionar sobre todo lo que nos quiere transmitir. 

Y ya no sé cómo continuar reseñando este novelón. ¿Me ha costado leerlo? Sí, tengo que admitirlo, sobre todo al principio, donde me despistaba, como ya he dicho, con tanto personaje, y en algún que otro episodio bélico. ¿Ha merecido la pena el esfuerzo? Rotundamente sí. Es una novela magnífica, de la que, a pesar de lo que he indicado, no quitaría ni una sola página. Hay tanto esfuerzo en cada una de ellas. Cuentan tanto y resulta tan importante para comprender la obra al completo al final... Es algo que aprecias cuando cierras el libro una vez acabado. Es impresionante el trabajo realizado por el autor para ofrecernos una novela de matrícula de honor. 


martes, 12 de mayo de 2020

Minireseñas: Tolstói y Clarín

La tormenta de nieve
Lev Tolstói
Trad. Selma Ancira
Acantilado, 2012
En un momento de notable crisis espiritual, Tolstói, basándose en la experiencia real de un viaje que emprendiera dos años antes, escribe La tormenta de nieve (1856). Con una muy fuerte carga metafísica, nos describe, al amparo de las condiciones externas, un sueño y la presencia de la muerte, el punto de inflexión entre el conformismo y el coraje. Memorable y entrañablemente poética, esta narración a medio camino entre la alegoría y el diario nos habla de la toma de conciencia de uno mismo y de sus retos.
Una novela muy corta y con una trama que realmente no me ha atrapado. Pero es tan corta y está tan bien escrita que te la terminas sin apenas darte cuenta. Imposible no sentirte en la estepa rusa sufriendo las inclemencias de esa tormenta con la que se topa el protagonista durante su viaje. Sentir el viento, la lluvia, el frío... Sentir esa sensación de estar perdido sin saber a dónde ir, porque eres incapaz de ver, de saber por dónde vas...

No es, para mí,  de las mejores novelas de Tolstoi, pero ya en ella demuestra el autor su maestría con las palabras y la fuerza de su prosa.




Leopoldo Alas Clarín
Una novela y ocho cuentos
Planeta, 1983
Leopoldo Alas, más conocido por el el seudónimo de "Clarín", fue en su tiempo un crítico temido y respetado; sin embargo han sido sus libros de creación -novelas y cuentos- los que han perdurado y por los que se le considera uno de los más importantes literatos de nuestro siglo XIX.
La novela corta es Doña Berta, una historia protagonizada por una anciana de familia hidalga que dedica los últimos días de su vida a intentar comprar un cuadro en el que cree ver retratado a un hijo que tuvo y que le quitaron para ocultar su deshonra. Imposible no sentir cariño, pena, ternura por esta anciana, que abandona la vida que siempre ha conocido por un sueño... O por una locura...

Y en el resto de cuentos desfila una galería de pobres gentes en las que el autor vuelve a volcar toda su ternura. Son protagonistas siempre seres desvalidos: niños, enfermos, ancianos, animales... Clarín consigue que, con cada una de sus historias, nos encariñemos con sus personajes y sintamos pena por ellos. Y lo hace con una prosa sencilla, pero también en ocasiones, lírica. Otro gran  maestro de las letras.

viernes, 29 de julio de 2016

La muerte de Iván Ilich de Lev Tolstoi


La muerte de Iván Ilich
Lev Tolstoi
Traductor: Juan López-Morillas
Alianza, 2016 
Lev Tolstoi es uno de los escritores señeros de la historia no sólo por novelas como Guerra y paz, Anna Karénina o Resurrección, sino que también fue un maestro en el ámbito de la novela corta, reflejo asimismo de su incesante reflexión acerca de la naturaleza del hombre, de sus contradicciones, de su pugna constante consigo mismo y con la naturaleza a lo largo de su existencia. Inspirado en un incidente cotidiano y real, La muerte de Iván Ilich incide con vigor en la pavorosa y tardía toma de conciencia de una vida inerte y vivida de forma insatisfactoria.
  
Iván Ilich es un funcionario ruso que ha llevado una vida totalmente "perfecta". Ha logrado todos los objetivos que su familia quiso para él cuando era un niño. Ha conseguido un alto puesto en la administración zarista; también ha conseguido un buen matrimonio y formar una familia también "perfecta"; y formar parte de la clase alta de su sociedad...


Pero cuando su vida parece llegar a su fin, no puede evitar pensar: ¿Ha merecido todo esto la pena? ¿Ha vivido una vida plena? Y su angustia y desazón es evidente al darse cuenta de que no. De que ni siquiera está contento con su matrimonio. Sólo su hijo menor parece estar a su lado los últimos días de su vida. Y sus compañeros solo ven en su muerte la oportunidad para aspirar a un mejor puesto. Sólo al final de su vida se da cuenta Ilich de que no ha llevado la vida que quería. Que no eligió el camino adecuado. Que tanta lucha por alcanzar la perfección le ha llevado a terminar sus días sólo. Solo la presencia de su hijo le reconforta un poco. Y comprende que hubiera sido mejor tomar otro camino en su vida. Un camino marcado más por valores como la  amistad, el amor, la honestidad, la integridad... Que ha sacrificado mucho para nada. Que ni siquiera tiene a su familia a su lado. Que ni siquiera  tiene amigos...   Pero ya es tarde. 

Se le ocurrió ahora que lo que antes le parecía de todo punto imposible, a saber, que no había vivido su vida como la debía haber vivido, podía en fin de cuentas ser verdad. Se le ocurrió que sus. tentativas casi imperceptibles de bregar contra lo que la gente de alta posición social consideraba bueno -tentativas casi imperceptibles que había rechazado inmediatamente hubieran podido ser genuinas y las otras falsas. y que su carrera oficial, junto con su estilo de vida, su familia, sus intereses sociales y oficiales... todo eso podía haber sido fraudulento. Trataba de defender todo ello ante su conciencia. Y de pronto se dio cuenta de la debilidad de lo que defendía. No había nada que defender.

Y le angustia, haberse dado cuenta tan tarde. Cuando ya no tiene remedio. Y le angustia la propia muerte. Porque nunca se está preparado cuando ésta llega. Porque cuesta trabajo aceptar que ya se acaba todo. Que la vida sigue para otros cuando uno ya no está. Que todo lo que hemos hecho, todo lo que hemos luchado, ya no vale... 



La muerte de Iván Ilich de Lev Tolstoi es una relato que no deja indiferente. Que sacude, que nos afecta, que se sufre... Y Tolstoi acierta con el tono que impregna a la historia. No cae en el dramatismo, no se recrea en el dolor, en la angustia. Lo cuenta todo con sencillez, a veces hasta con frialdad, de forma sobria, elegante... También en este sentido hay que alabar el trabajo de su traductor, Juan López-Morillas, quien me parece que hace un trabajo impecable. Aunque mis conocimientos de ruso son nulos...  Como también tengo que alabar las ilustraciones de Mariano Henestrosa, que acompañan muy bien a la trama. Una auténtica joya este relato y magnífica la cuidada edición que ha sacado Alianza. 

Él oyó estas palabras y las repitió en su alma. "Éste es el fin de la muerte -se dijo-. La muerte ya no existe."




martes, 11 de junio de 2013

Ana Karenina de Leo Tolstoi

Gracias a la iniciativa de Shaka Lectora por fin me he animado a leer esta novela de Tolstoi y desde luego la he disfrutado mucho más de lo que me esperaba. Tengo que confesar que poco sabía del argumento de esta novela, tan sólo que giraba en torno al adulterio de la protagonista. Como llevaba años queriendo leerla, nunca he querido saber mucho más. Pero es inevitable hacerte alguna idea y me imaginaba un tocho monopolizado por la figura de Ana Karenina. Así que me ha sorprendido la importancia que adquieren en la novela otros personajes, principalmente Kitty y también Levín, quien parece ser un reflejo de los pensamientos del propio Tolstoi.

Pero la estrella absoluta es indudablemente Ana Karenina. Su sombra es tan grande que incluso en las páginas en las que no aparece, se nota su presencia. Es una mujer adelantada a su tiempo, incomprendida, marginada por actuar como si fuera un hombre. Y todo esto le provoca numerosos conflictos internos. Ella quiere ser de una manera, pero es difícil luchar contra una sociedad que no la acepta, que la deja a un lado, que la aisla. Y esta soledad la hará resquebrajarse, la romperá... Y tendrá un desenlace trágico.

Tolstoi es un narrador magistral. Siguiendo la corriente de su tiempo, el realismo, nos deja una novela magnífica, que destaca, sobre todo, por el profundo análisis psicológico que realiza de todos sus personajes. No puede evitar mostrar su simpatía por Ana, justificando con detalle su infidelidad mostrándonos el apasionado amor que siente por Vronski. Pero el amor entre esta pareja sufrirá de continuos altibajos. Al contrario que la relación establecida entre Kitty y Levin. Ellos son la pareja perfecta, siempre capaces de superar los pequeños baches, las pequeñas dudas. 

Opone Tolstoi la vida de campo y la vida de ciudad. Y si elogia la primera, ya que es en el campo donde cree el autor que la vida es más sana, lejos del ruido y los vicios de las ciudades, critica duramente la segunda. Una y otra vez hace hincapié Tolstoi en el poder corruptor de las ciudades, que destroza la vida de cualquier persona.  Y critica ferozmente a la clase aristocrática rusa, a la que califica de hipócrita (esta sociedad margina a Ana, pero no a su hermano, quien continuamente comete también adulterio). Este afán por la crítica hace que se preocupe más por el contenido que por la forma. Abundan las descripciones, las explicaciones para justificar sus ideas, pero hay pocas concesiones al sentimentalismo. Falta un poco más de pasión, falta un poco más de sentimientos en las actitudes de los personajes. Sus diálogos, sus encuentros, resultan un tanto fríos. Aunque me queda la duda de si es un problema de la traducción, que me he encontrado con varios pasajes que me ha costado hasta comprenderlos.

Y a pesar de esta falta de sentimientos, un libro imprescindible, una auténtica joya que he disfrutado desde la primera hasta la última página. Un libro que nos traslada a esa sociedad rusa de finales de siglo y nos da una perfecta idea de cómo era la vida en esa época. Y con un personaje al que hay que conocer para disfrutarlo, para comprenderlo y para sentir su sufrimiento.