Stephen KingTrad: José Óscar HernándezDebolsillo, 2012Cuatro venganzas. Cuatro castigos. Cuatro historias que no podrás olvidar.«1922» es el primer relato de este cuarteto hipnotizador y desasosegante. El desconocido que habita en Wilfred Leland James despierta el día que su esposa, Arlette, le anuncia que planea vender el terreno que acaba de heredar y trasladarse a la ciudad. Sus palabras lo empujarán hacia la locura, el asesinato y el más agudo de los remordimientos. En «Camionero grande» Tess, una escritora de novelas de intriga, se ve obligada a aceptar la ayuda de un desconocido cuando, una mañana, tiene un pinchazo. El hombre la violará y abandonará al pensar que está muerta. Pero Tess vive y su venganza será terrible. «Una extensión justa», nos presenta a Harry Streeter, un enfermo de cáncer que hace un desconcertante pacto para evitar la mortal enfermedad. Y finalmente conoceremos a Darcy Anderson en «Un buen matrimonio». Darcy lleva veinte años casada con Bob. Su vida es tranquila, algo aburrida, hasta que un día, trasteando en el garaje, descubre una caja de su marido cuyo contenido es tan horrendo como el interior del hombre con el que comparte casa.Una lectura terrorífica para las noches más oscuras.«¿Todo oscuro? ¿Sin estrellas? Mentira. Porque en estos cuatro relatos hay siempre una luz que ilumina las salpicaduras de sangre.»ABC«Relatos perturbadores.»La Voz de Galicia
Estoy en racha con el señor King. Últimamente cada vez que voy a la biblioteca, me vengo con un libro suyo bajo el brazo. La última vez que tuve que devolver los libros a la biblioteca, le dije a mi hija que los llevara. Porque si no, nunca voy a acabar con la pila de pendientes que tengo en casa. Pero King me está llamando, lo escucho, lo siento... Y si encima, cada vez que reseño un libro me estáis recomendando otros de él, pues yo me dejo tentar fácilmente...
Pero pasemos a hablar ya de este libro. Fue Jesús de La caverna literaria quien me picó la curiosidad con la excelente reseña que hizo de estos relatos. Y fue verlo en la estantería y no me pude resistir. Y ha cumplido totalmente mis expectativas.
1922 es el primero de los relatos. La culpa, los remordimientos... son los grandes protagonistas de esta historia. El relato abre con la confesión por parte del protagonista del asesinato de su esposa. Y a partir de ahí la tensión va creciendo, el ambiente es cada vez más asfixiante, cada vez más sobrecogedor. Sabes lo que va a suceder, pero no sabes todo lo que ello va a implicar. Las consecuencias de ese terrible acto. Los fantasmas que van a regresar del pasado... ¿O es todo fruto del remordimiento?
Camionero grande es el siguiente relato que nos vamos a encontrar. Me gusta como escribe King pero con los títulos, precisamente, no brilla su talento. Aquí nos vamos a encontrar una historia de venganza. King va a poner a su protagonista en una situación límite, una situación por la que nadie debiera pasar. Sabe plasmar su debilidad, su miedo, su dolor... Y luego veremos al personaje crecer, fortalecerse poco a poco, con cada paso que da, con cada logro obtenido. Aunque ciertos detalles nos llevan a preocuparnos por su estabilidad mental.
Una extensión justa es el relato más breve pero el más intenso a su vez. Harry Streeter padece cáncer. Un buen día se le presenta la oportunidad, de manos del diablo, de alargar su vida. Solo le pide dos cosas: dinero y una víctima. Alguien que vaya a sufrir lo mismo que está sufriendo él. Alguien a quien odie. Pero Harry no odia a nadie... ¿O sí? ¿Será capaz de aceptar el trato? ¿Seríamos capaces de aceptarlo?
Un buen matrimonio es la última historia que nos va regalar King. Y mi favorita. Ya el título nos sugiere un poco por dónde van a ir los tiros. Tras treinta años casados, un buen día la esposa descubre un secreto terrible de su marido. ¿De verdad ha podido vivir treinta años engañada? ¿Y si se equivoca? Pero si es cierto... ¿Qué hará? Porque revelarlo tiene consecuencias en su vida, en la vida de sus hijos. Pero no hacer nada... ¿Qué haríamos?
He disfrutado mucho con estos relatos. Y sufrido... En todos ellos podemos encontrar a personajes que están muy bien perfilados, que resultan creíbles, naturales. Por eso sus historias nos asustan. Porque no nos cuesta nada imaginarlas, creerlas. Porque a King no le hace falta recurrir al terror sobrenatural para asustarnos. Solo le hace falta recordarnos que no podemos fiarnos de nadie... Ni de nosotros mismos...



























