Hacía tiempo que no leía una novela de Luis Zueco y la verdad es que El juicio me ha recordado por qué disfruto tanto de sus historias. Es una novela histórica con una trama de intriga muy bien construida y un ritmo que hace que quieras seguir leyendo capítulo tras capítulo.
Lo que más me ha gustado ha sido la presencia de Francisco de Goya. Siempre me ha parecido un personaje fascinante y me ha encantado encontrarlo integrado en la historia. Además, se nota el gran trabajo de documentación del autor, que consigue trasladarnos a la época sin que la narración se haga pesada en ningún momento.
En definitiva, una novela muy entretenida, con una excelente ambientación y una trama que mantiene el interés hasta el final. Muy recomendable para quienes disfruten de la novela histórica con un toque de misterio.
La habitación de las voces
Dreda Say Mitchell
Newton Compton Editores, 2025
La habitación de las voces es un thriller de lectura ágil, con capítulos cortos y un buen ritmo que hacen que la novela se lea con facilidad. Sin embargo, en esta ocasión no ha conseguido convencerme.
Desde prácticamente el principio me ha costado entrar en la historia porque no he terminado de creerme a la protagonista. Sus decisiones, su comportamiento y muchas de sus reacciones me han parecido poco naturales, lo que ha hecho que me resultara difícil empatizar con ella. A eso se suman varias situaciones que he visto demasiado forzadas y poco creíbles, algo que me ha impedido disfrutar de la trama como esperaba.
Aun así, es una novela que se lee bien y que puede entretener a quienes busquen un thriller ligero.
Este libro reúne dos relatos en los que Joyce Carol Oates vuelve a demostrar su capacidad para adentrarse en los rincones más oscuros del ser humano. Son dos historias perturbadoras, con una atmósfera opresiva que se mantiene hasta el final y que dejan una sensación bastante inquietante.
A través de ambas historias, la autora aborda temas como la misoginia, la violencia patriarcal, el maltrato psicológico y sexual, el abuso de poder o la culpa. Son relatos que invitan a la reflexión y que consiguen impactar, especialmente por el desenlace de ambos.
Personalmente, he disfrutado más Como un espectro que Miao Dao. Me ha parecido que en el primer relato los personajes están mucho mejor desarrollados y definidos, lo que ha hecho que conectara más con la historia y que el final me resultara aún más contundente.
En definitiva, una lectura muy recomendable para quienes disfruten de las historias oscuras e inquietantes y quieran descubrir, o seguir profundizando, en la obra de Joyce Carol Oates.
Prohibido morir aquíes una de esas novelas que, con una historia aparentemente sencilla, consigue hablar de temas tan importantes como la vejez, la soledad o la amistad con una enorme sensibilidad. Todo ello a través de una prosa cercana y sin artificios que hace que la lectura resulte muy amena.
Lo que más me ha gustado han sido sus personajes. Son personas corrientes, pero tan creíbles y cercanas que es muy fácil encariñarse con ellas. Además, el autor construye muy bien su mundo interior, lo que hace que sus reflexiones sobre el paso del tiempo, la vida o las relaciones humanas resulten especialmente acertadas y emocionen sin necesidad de caer en el sentimentalismo.
Me ha arrancado más de una sonrisa y, sobre todo, me ha gustado que trate temas tan delicados sin recurrir al drama ni a la lágrima fácil. En definitiva, una novela cálida y muy humana que deja un bonito poso al terminarla.
No soy una lectora habitual de ciencia ficción, pero Yo, robot me ha sorprendido muy gratamente. Isaac Asimov construye una novela original en la que, a través de una entrevista con una prestigiosa robopsicóloga que ha sido testigo de la evolución de los robots, vamos descubriendo distintos casos relacionados con las famosas leyes de la robótica.
Cada uno de estos episodios plantea un dilema diferente sobre el comportamiento de los robots cuando las leyes entran en conflicto y sobre cómo esas situaciones afectan a su relación con los seres humanos. Más que una novela de acción, me ha parecido una lectura que invita a reflexionar sobre la inteligencia artificial, la ética y los límites de la tecnología.
Es un libro escrito con un estilo sencillo, que se lee con facilidad y que demuestra por qué Asimov es uno de los grandes maestros del género.
Voy a terminar de resumir mis lecturas de septiembre. Sí, no me he equivocado, septiembre. Yo sigo con mi lentitud a la hora de reseñar... En ese mes leí La carcoma y Las malas, dos novelas que ya están reseñadas en el blog. Y además leí estas que ahora voy a reseñar brevemente. No sé por qué digo esto si mis reseñas suelen ser breves...
Leí este libro por recomendación de mis compañeros del club de lectura de la biblioteca y ha sido todo un acierto. Con una prosa sencilla, cuidada, muy fácil de leer, el autor nos cuenta diferentes historias basadas en hechos reales que sucedieron durante la Guerra Civil. No se posiciona en ningún momento. Nos cuenta historias de un bando y otro, en las que nos encontramos con personajes muy humanos, que se vieron obligados a participar en una guerra que no querían, a enfrentarse a decisiones que no querían tomar. En uno y otro bando sintieron el miedo, el temor, las miserias de la guerra y vieron como ésta los transformaba en seres crueles, sanguinarios, vengativos... En uno y otro bando hubo monstruos y víctimas.
Es una novela corta y fácil de leer, que va enganchándote poco a poco gracias a su personaje principal, Hetty, que nos roba el corazón desde su primera aparición, cuando aún es una niña pequeña, con su carácter vivo y curioso. Es el personaje en el que observamos un mayor crecimiento debido a todas las vicisitudes por las que va a atravesar. Sobre todo por ese sentimiento continuo de no saber a qué sitio pertenece, a la falta de afecto que recibe en el momento más importante de su vida, al rechazo continuo que siente.
El resto de personajes son más planos y se dedican a representar a la perfección las distintas clases sociales de la época. Y con ellos aprovecha la autora para realizar algún comentario crítico sobre ellos.
En definitiva, un clásico que no conocía, que he descubierto gracias a la iniciativa de Mónica, y que he disfrutado mucho.
Se nota que es una de las primeras novelas de la autora. Aunque ya se aprecia su calidad narrativa, aún tiene cosas que pulir.
La historia en sí es interesante, pero se me ha hecho un tanto liosa, no por los continuos saltos en el tiempo, cosa que hoy en día una ya está acostumbrada. Es que me han parecido que no están bien enlazados, bien insertos en la trama. Me ha costado ponerme en situación y me ha costado entrar en la lectura.
También son demasiados los personajes que aparecen. A muchos de ellos les ha faltado la profundidad que pedían por las situaciones personales de cada uno de ellos. No puedo decir lo mismo de los dos personajes principales, absolutamente bien perfilados. A ellos los llegamos a conocer a la perfección, su pasado, su presente e, incluso, su futuro. Dos personajes condicionados por su pasado, por el pasado de sus familias, por las decisiones que tomaron, por los errores que cometieron, por los secretos que guardan...
Pero me ha faltado emoción, me ha faltado naturalidad. Hay situaciones que me han resultado forzadas y poco creíbles. Se deja leer pero no es la mejor novela de la autora.
Necesitaba una lectura agradable, que me evadiera. Y lo encontré completamente en esta novela. Un "cozy mistery", creo que se llama, que coge un poquito de Jane Austen, otro poquito de Agatha Christie, los mezcla y crea una combinación perfecta.
La pareja protagonista está bien desarrollada. Muestra ya esa típica relación de amor/odio que suelen existir en estas historias. En sus diálogos hay muestras de complicidad y te ríes con sus respuestas mordaces. El resto de personajes se limita a cumplir con el papel que les toca. Hay algunas situaciones demasiado absurdas pero se lo puede permitir.
En general, es una lectura que se deja leer y que te arranca más de una sonrisa. Lo que pedía en ese momento. Y que también he disfrutado gracias a la iniciativa de Mónica,
Otra lectura agradable. No hay misterios que resolver ni una acción trepidante, pero tiene algo que hace que sigas leyendo página tras página y termines enganchándote. Al menos ha sido mi caso.
Uno de sus puntos fuertes es su ambientación, muy lograda. Nos encontramos con el típico pueblo inglés que nos recuerda a esos pueblecitos que salen en las novelas de Austen. La mayor parte de la historia se desarrolla en los años inmediatos posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Algunos de los protagonistas han perdido a algún ser querido en esa guerra y vemos cómo esto les afecta emocionalmente. Pero no insiste la autora en este aspecto. No quiere hacer un drama.
Los personajes están muy bien construidos. Los vamos conociendo poco a poco, y les vamos cogiendo cariño. Y somos testigos de cómo se va formando esa sociedad y nos alegra con cada pasito que dan, con cada triunfo que consiguen.
La prosa de la autora es sencilla, fluida... Logra captar nuestra atención desde el primer momento y logra hacernos creer que esta sociedad existió realmente. La verdad es que te quedas con la sensación de que te hubiera gustado que todo hubiera sucedido tal y como lo cuenta. Una lectura agradable y reconfortante.
Agnes, una muchacha peculiar que parece no rendir cuentas a
nadie y que es capaz de crear misteriosos remedios con sencillas
combinaciones de plantas, es la comidilla de Stratford, un pequeño
pueblo de Inglaterra. Cuando conoce a un joven preceptor de latín igual
de extraordinario que ella, se da cuenta enseguida de que están llamados
a formar una familia. Pero su matrimonio se verá puesto a prueba,
primero por sus parientes y después por una inesperada desgracia.
Partiendo
de la historia familiar de Shakespeare, Maggie O’Farrell transita entre
la ficción y la realidad para trazar una hipnótica recreación del
suceso que inspiró una de las obras literarias más famosas de todos los
tiempos. La autora, lejos de fijarse únicamente en los acontecimientos
conocidos, reivindica con ternura las inolvidables figuras que habitan
en los márgenes de la historia y ahonda en las pequeñas grandes
cuestiones de cualquier existencia: la vida familiar, el afecto, el
dolor y la pérdida. El resultado es una prodigiosa novela que ha
cosechado un enorme éxito internacional y confirma a O’Farrell como una
de las voces más brillantes de la literatura inglesa actual.
Lo que más me gusta de esta autora es que es capaz de meterme de lleno en sus historias y sentir que todo lo que cuenta, pudo suceder así. Me ocurrió con El retrato de casada y me ha vuelto a ocurrir con esta novela. Y eso lo consigue con una narración brillante, fluida y con una certera y cuidada descripción de las emociones de sus personajes, de sus pensamientos, de su vida...
Creo que uno los grandes aciertos de esta novela es el casi nulo protagonismo de Shakespeare, que nunca es mencionado por su nombre. La importancia reside en el resto de su familia, en especial, en su esposa, Agnes. Él apenas aparece, casi siempre está ausente en la vida familiar. Aquí solo es mencionado como el hijo de, el esposo de, el padre de... Y sabemos de su vida teatral, aunque no se mencionan el título de sus obras. Solo una de ellas aparece mencionada al final, Hamnet, titulada así en homenaje a su hijo. Y en ese momento nos regala la autora una de las escenas más emotiva, más conmovedora y más dolorosa de la novela.
El personaje de Agnes es brutal. Ella es la gran protagonista de la novela. La vamos conociendo, a través de flashbacks, desde ese momento en que conoció y se enamoró de su instructor de latín hasta ese terrible momento que ningún padre o madre quiere vivir. Y nos va llevando de un año a otro, retrocediendo, avanzando, retrocediendo otra vez, hasta tener todas las piezas y formar entero el puzle de su vida. Es una auténtica maravilla lo que hace la autora con este personaje. Le insufla vida, lo hace totalmente creíble, hasta tal punto de que nos llegamos a plantear si todo lo que nos está contando pudo suceder así, tal cual. Somos testigos directos de todos sus pensamientos, de todas sus emociones, de sus miedos, de sus inquietudes, de sus dudas, de su dolor... Y nos hace ver la gran mujer que fue.
Una novela maravillosa, que va a estar entre mis mejores lecturas del año y que sé que, cuando pase unos años, volveré a leer otra vez.
La consagración del autor del thriller literario español con más repercusión internacional.Una historia terriblemente maravillosa.
«Antes de los años terribles yo era un niño feliz en ese lugar. La felicidad parecía el estado natural de la vida, algo tan obvio como que cada mañana salía el sol. Los primeros rayos de luz se colaban entre las ramas de palma del techo aquella mañana en la que todo empezó a cambiar.»La vida de Isaías volvió a empezar el día que llegó a Barcelona siendo un muchacho y dejó atrás su mundo. Después de mucho tiempo ha construido una nueva vida junto a su pareja, mientras intenta abrirse camino con un negocio de restauración de bicicletas. Todo cambia el día que recibe la visita de Emmanuel, un antiguo conocido que lo convence para que regrese a Uganda y participe en un encuentrosobre la reconciliación histórica de su país.Aceptar esa propuesta hará resurgir un pasado que Isaías creía haber dejado atrás. Se verá forzado a enfrentarse al niño que fue, mirarlo a los ojos sin concesiones y perdonarse a sí mismo, si quiere seguiradelante con su vida y no perder a su mujer, que pronto, y de la peor manera, descubrirá una terrible verdad: no siempre lo conocemos todo de aquellos a quienes amamos.Cuando se ha llegado demasiado lejos, huir no es una opción.
Antes de los años terribles es una novela que te duele, te hiere, te remueve página tras página. He disfrutado y sufrido con esta novela, sobre todo porque sabes que historias así han ocurrido, y, por desgracia, siguen ocurriendo.
Perfecto el desarrollo de todos los personajes, tanto de los villanos, que son muchos, como de las víctimas. Y también de esos personajes que están en un bando u otro, bien por intereses, bien por los golpes que les ha dado la vida...
El autor decide dividir la historia en dos líneas argumentales, pasado y presente, y ambas van desarrollándose a la par, complementándose a la perfección.
El único pero que puedo ponerle a la novela es que se me ha hecho un poco larga, en algunos momentos un poco repetitiva, insistiendo mucho en el dolor, en el sufrimiento de sus protagonistas. Pero desde luego es una novela que no deja para nada indiferente.
Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado
Maya Angelou
Traducido por Carlos Manzano de Frutos
Libros del Asteroide, 2016
En el primer volumen de su autobiografía, Maya Angelou nos habla de su dura infancia y de los trances por los que tuvo que pasar hasta convertirse en una mujer independiente. Criada en un pequeño pueblo de Arkansas por su abuela, Angelou aprendió mucho de esta mujer excepcional y de una comunidad negra extraordinariamente cohesionada. Unas lecciones de vida que le ayudarían a sobrellevar las dificultades que tendría que soportar en los años venideros, en San Luis y en California. Angelou tiene un don extraordinario para contar. Su libro, que es a la vez alegre y triste, misterioso y memorable, como la niñez, nos habla de los anhelos y miedos infantiles, del amor y del odio y de cómo las palabras pueden hacer del mundo un lugar mejor.
No suelo leer autobiografías, pero me encontré con este libro en la biblioteca y me atrajo los años en los que se desarrolla, finales de los años 20, principios de los treinta, en los EEUU. Unos años difíciles cuando el color de tu piel es el negro.
Son muchos los temas que aborda: el racismo, la desigualdad, las complejas relaciones familiares, el descubrimiento de la sexualidad... Y asombra la naturalidad con que trata todos estos temas, con absoluta sencillez, con los ojos de una niña que va descubriendo el mundo a su alrededor, un mundo que no va a ser bonito en muchos momentos. Es otra lectura que nos va a doler en muchos momentos, pero que merece mucho la pena.
El linaje de las estrellas
Daniel Fopiani
Espasa, 2024
En el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando ha aparecido el cuerpo de un joven soldado salvajemente mutilado. Una esvástica realizada con cortes aparece en el cadáver y el homicidio no tarda en acaparar la atención mediática cuando se filtra un dato aún más perturbador: el asesino dejó las tripas de la víctima a la vista, simulando con los intestinos un cordón umbilical.
Ezequiel Expósito, capellán castrense, inicia su propia investigación al tiempo que estrecha lazos con la madre del soldado, una venezolana llamada Natalia cuya vida ha estado sembrada de amarguras.
Este asesinato llevará a Ezequiel a descubrir la existencia de una misteriosa secta, pero también a redescubrir sus verdaderos orígenes y a una reflexión sobre lo que más le ha interesado en la vida además de Dios: el universo.
El linaje de las estrellas es la última novela de Daniel Fopiani. Un thriller en el que el autor demuestra que cada vez se mueve mejor en este género, con un ritmo que, sin ser vertiginoso, va creciendo poco a poco; con una tensión que va en aumento página tras página y con unos giros que nos van a sorprender a lo largo de la novela.
Sabe también crear unos personajes muy reales, muy creíbles, que haces que te metas de lleno en la historia, sintiendo su dolor, sus miedos, sus preocupaciones. Se nota también la labor de documentación que ha tenido que realizar, pero ha sabido insertarlo perfectamente en la historia, no restándole ritmo en ningún momento. Y nos vuelve a demostrar una vez más un gran dominio del lenguaje, que convierten en un auténtico placer la lectura de sus libros.
Lo único que me ha fallado es la investigación policial. Esperaba algo más de profundidad en este aspecto y me ha resultado un tanto deslucida. Al final todo se resuelve de forma un poco precipitada y casi de casualidad. Pero a pesar de este pero, es una novela que he disfrutado mucho, que se lee en un santiamén.
La huella del mal
Manuel Ríos San Martín
Booket, 2020
En una visita a Atapuerca, un estudiante descubre que una de las reproducciones humanas que imitan los enterramientos de los homínidos de hace miles de años es, en realidad, el cuerpo de una chica muerta. La joven parece haber sido colocada con una simbología ritual, y todas las pistas apuntan a un macabro homicidio ocurrido seis años atrás en otro yacimiento, en Asturias.
He disfrutado con esta novela de principio a fin. Manuel Ríos San Martin se está convirtiendo para mí en una apuesta segura con todas sus novelas. Con un ritmo en el que la tensión no decae en ningún momento; con capítulos cortos que te invitan a leer uno tras otro porque deseas saber más y más; con una investigación policial bien desarrollada; y con tantos sospechosos que ya empiezas a sospechar hasta del propio autor...
Otro punto fuerte es el lugar en el que se desarrolla gran parte de la trama, las excavaciones de Atapuerca. Esto da pie para que nos enseñe muchas cosas sobre nuestros orígenes y para interesantísimas reflexiones sobre la naturaleza del ser humano, que nos van a dar para pensar durante mucho tiempo. Muy pero que muy recomendable.
Gadir
Juan Luis Pulido
Almuzara, 2022
En el año de la Olimpiada ciento setenta y siete (70 a.C.), Posidonio de Apamea, afamado filósofo rodio que ha consagrado su vida a la búsqueda del conocimiento, cumple por fin un antiguo anhelo: viajar a Gadir, la mítica ciudad cananea del lejano occidente, para visitar el famoso templo de Melqart. Gracias a la influencia de su protector, Pompeyo el Grande, Posidonio obtiene el raro privilegio de alojarse en el propio templo, donde quiere observar los astros, estudiar las mareas y consultar los fondos de su extraordinaria biblioteca. Sin saberlo, el griego se mete en la boca de un volcán a punto de estallar. Su presencia en Gadir excita los recelos de los partidarios del orden antiguo, que se resisten a renunciar a sus tradiciones, pese a las presiones que ejercen los romanos como nuevos amos del mundo. Los sacrificios humanos, la prostitución ritual o la pena de hoguera para los delincuentes, suscitan feroces conflictos entre los reformadores, liderados por la familia de los Balbo, y los conservadores, dirigidos por la casta sacerdotal. Buscador incansable de la verdad que esconde cada desafío, Posidonio siempre ha seguido la voz de la razón. Pero en occidente se enfrenta, por vez primera, al dilema moral de su compromiso. En Gadir, soñada y odiada, todo cambia para él.
En Gadir, el autor ha sido capaz de reconstruir a la perfección el tránsito del Cádiz fenicio al romano. Sin duda, esto es lo mejor de la novela. El modo en que logra plasmar cómo convivieron durante esos años los fenicios y los romanos y las tensiones que había entre ellos, sobre todo, por sus creencias, sus costumbres, tan opuestas, tan diferentes.
El único pero que puedo ponerle a la novela, es su ritmo, un tanto pausado y que se hace un poco repetitiva en algunos momentos, costándole avanzar.
Pero he disfrutado mucho con este viaje al pasado de mi ciudad y me ha gustado conocer la prosa del autor, al que no conocía hasta ahora.
Es una gran historia de admiración y celos, de mentira y verdad, de odio y amor, de perdidas y encuentros. Judit tiene veinte años y quiere ser como Regina Dalmau, novelista consagrada y próxima a la cincuentena, por la que siente una obsesión casi enfermiza. El día de Todos los Santos se dirige a su encuentro, convencida de que la escritora sabrá ver su talento para la literatura y la ayudará a abandonar el barrio proletario en el que ha crecido y del que reniega. Judit ignora que Regina, sumida en una grave crisis creativa, y víctima de un profundo desasosiego moral, no puede ni siquiera ayudarse a sí misma. La irrupción de la joven en la casa de la famosa novelista hará que esta se enfrente a las verdaderas raíces de su doble crisis, y a su relación con Teresa, la mujer nunca olvidada que iluminó su pasado. La última lección de Teresa se prolongará más allá de su muerte, porque esta gran novela trata de la herencia que se transmiten las mujeres cuando se eligen unas a otras para tejer entre sí un vínculo más fuerte que la sangre.
Ha supuesto este libro mi estreno con la autora. Me estoy dando cuenta de que este año está siendo un año de estrenos... Y en esta ocasión tengo sentimientos encontrados. Es una novela fácil de leer, pero con un comienzo un tanto soporífero, que no te invita a continuar. Y si no hubiese sido porque era el libro del club de lectura, posiblemente lo hubiera abandonado. Pero luego empieza a ponerse interesante, va mejorando y al final consigues meterte en la historia y reflexionar sobre muchas cosas.
Es una historia de mujeres, de tres generaciones distintas, pero que se enfrentan a los mismos problemas pese a la diferencia de años, a la diferencia de épocas. Tres mujeres que se mueven por interés, que no dan un paso sin pensar primero en ellas mismas, sin importarles a quien puede afectarles, a quienes pueden hacerles daño. Y ese egoísmo va a tener consecuencias. Un egoísmo que les va a llevar a cada una de ellas a la soledad, si no le ponen remedio.
No es una novela redonda. Ya digo que el principio cuesta. A mí me ha costado y a más de un integrante del club también. Pero a medida que avanza y vamos conociendo a sus personajes, sobre todo a Teresa, la novela va mejorando y consigue captar nuestra atención. La relación entre Regina y Teresa, con sus luces y sombras, es muy interesante. Y da mucho juego para debatir.
Mi planta de naranja lima
José Mauro de Vasconcelos
Traducido por Carlos Manzano de Frutos
Libros del Asteroide, 2011
De mayor Zezé quiere ser poeta y llevar corbata de lazo, pero de momento es un niño brasileño de cinco años que se abre a la vida. En su casa es un trasto que va de travesura en travesura y no recibe más que reprimendas y tundas; en el colegio es un ángel con el corazón de oro y una imaginación desbordante que tiene encandilado a su maestra. Pero para un niño como él, inteligente y sensible, crecer en una familia pobre no siempre es fácil; cuando está triste, Zezé se refugia en su amigo Minguinho, un arbolito de naranja lima, con quien comparte todos sus secretos, y en el Portugués, dueño del coche más bonito del barrio.
Es un libro muy emotivo, muy tierno, que puede llegar a arrancarte incluso alguna lagrimita como tengas un día tonto. El protagonista principal es Zezé, un niño de cinco años, muy inquieto, avispado, inteligente, con una imaginación desbordante y con muy mala suerte cada vez que comete una travesura. Que no son pocas las que comete y le pillan en casi todas. Y las reprimendas son bastante violentas. Y lo que más pena da es que es una violencia ya normalizada por el niño. El pobre llega a justificarlas de tan acostumbrado como está. La denuncia a esta situación es continua a lo largo de toda la novela. Pero afortunadamente el autor no carga de drama estas escenas.
Zezé es el absoluto protagonista y se lleva nuestro cariño desde la primera escena. Y las escenas con su hermano pequeño son de una ternura infinita. Él siempre se muestra atento a todas las necesidades de su hermano, siempre cuidándolo e inventándose juegos para que no se percate de la triste realidad que le rodea, de la pobreza en la que viven.
Y es que su padre está desempleado. Y esta situación le está influyendo en su carácter, convirtiéndolo en un hombre, en muchas ocasiones, violento. Nos da pena cuando es el propio Zezé quien justifica el mal carácter de su padre. Tan pequeño y tan consciente de todo. Su madre trabaja casi todo el día y gana muy poco. Y cuando llega a casa siempre está cansada. Apenas pasa tiempo con sus hijos.
Muy tierna también es la parte en la que habla de su amistad con Portuga, un hombre ya adulto. Aunque tengo que confesar que esta amistad despertó mis recelos al principio. Será que una, tal y como está la vida, es ya muy mal pensada, y no me fiaba de él, de sus intenciones. Pero no, afortunadamente me equivoqué. Y Portuga se va a convertir, junto a su arbolito de naranja lima, en la única esperanza para poder escapar de su vida gris. Va a ser casi como un padre para él.
Y ya no voy a contar más, que me parece que ya he contado demasiado. Eso sí, mejor leerlo sin las expectativas altas. Es un libro sencillo, breve, intenso, con un personaje que nos roba el corazón.
Florencia, mediados del siglo XVI. Lucrezia, tercera hija del gran duque
Cosimo de’ Medici, es una niña callada y perspicaz, con un singular
talento para el dibujo, que disfruta de su discreto y tranquilo lugar en
el palazzo. Pero cuando muere su hermana Maria, justo antes de
casarse con Alfonso d’Este, primogénito del duque de Ferrara, Lucrezia
se convierte inesperadamente en el centro de atención: el duque se
apresura a pedir su mano, y su padre a aceptarla. Poco después, con solo
quince años, se traslada a la corte de Ferrara, donde es recibida con
recelo. Su marido, doce años mayor, es un enigma: ¿es en realidad el
hombre sensible y comprensivo que le pareció al principio o un déspota
implacable al que todos temen? Lo único que está claro es lo que se
espera de ella: que proporcione cuanto antes un heredero que asegure la
continuidad del título.
Me estreno con la autora y desde luego pienso repetir. Es de
esas novelas que he disfrutado más por cómo lo cuenta que por lo qué cuenta.
Porque la historia ya la conocemos. Sabemos cómo va a acabar. Y es una historia
corta, debido a la vida tan breve de la protagonista. Pero la autora la rellena.
Y de una manera tan exquisita, tan elegante, tan evocadora, que me ha resultado
imposible dejar de leer. Reconozco que tiene
momentos algo tediosos, porque la historia parece no avanzar. Pero es que como
ya he dicho, poco hay que contar. Pero es una absoluta delicia la prosa de
Maggie O’Farrell. Es el principal reclamo de esta novela. Con una historia más
potente, esta autora tiene que ser una auténtica maravilla. Y mis felicitaciones a la traductora, Concha Cardeñoso, quien realiza un trabajo impecable.
Todo en vano
Walter Kempowski
Traducción de Carlos Fortes
Libros del Asteroide, 2020
Prusia Oriental, enero de 1945. Ha comenzado el éxodo de los alemanes
que huyen ante el avance del Ejército Rojo hacia el oeste. En su camino,
varios de ellos encontrarán refugio en Georgenhof, la privilegiada
hacienda donde Katharina von Globig vive, en ausencia de su marido, con
su hijo Peter y una tía lejana que ejerce de ama de llaves metomentodo.
Por la casa desfilarán personas de los más variopintos orígenes: una
violinista nazi, un economista, un aristócrata báltico o incluso un
prófugo judío; cada uno de los testimonios de estos visitantes revelan
un punto de vista distinto sobre la guerra, el nazismo, el enemigo o el
porvenir. En la hacienda resuenan así las opiniones de los alemanes
comunes sobre su propia historia mientras la tragedia se va cerniendo
sobre la familia.
¿Qué me ha gustado de esta novela? Varias cosas, entre ellas
que me ha contado una historia sobre la II Guerra Mundial que no había leído
antes. La guerra está terminando. El Ejército Rojo avanza sin encontrar obstáculos
en su camino y los alemanes se ven obligados a huir. Y algunos de ellos encontrarán
un refugio para descansar unos días en la mansión Georgenhof, donde viven los Globig.
Destacable son también sus personajes. Están todos muy bien
caracterizados, tanto la familia como cada uno de los personajes que van
pasando por esa casa, cada uno dando su visión de la guerra, de cómo la están
viviendo, de lo que está pasando. Para los Globig la guerra ha sido, hasta ese
momento algo lejano. Pero ahora se va acercando. De verdad, los personajes son
todo un acierto. No hay buenos ni malos. Son solo personas que les ha tocado
vivir uno de los momentos más duros de la historia. Hasta ahora no habían
vivido en peligro. Pero ahora tienen la suerte en contra. ¿Qué harán? ¿Ayudar a
todo el mundo como están haciendo sean quienes sean? ¿O les podrá la presión
social y rechazarán a los que se consideran enemigos? Ellos vivían ajeno a todo
y hasta ese momento no habían tenido que tomar grandes decisiones. Pero ahora
les llega su turno.
Y hay momentos bastante dramáticos, que me sorprendieron y
me impactaron bastante.
¿Qué es lo que no me ha gustado? El tono frío con el que el autor lo cuenta todo. Me ha gustado la historia pero no he logrado meterme de lleno en ella ni simpatizar con ninguno de sus personajes. Y a pesar de esto, la he disfrutado.