El asesinato de Platón
Marcos Chicot
Planeta, 2020
La ateniense Altea, una de las
más brillantes discípulas de Platón, no sabe que tiene al enemigo en su propia
casa, y que tanto ella como el bebé que espera se encuentran en peligro. Por su
parte, su amigo y maestro Platón arriesga la vida para intentar hacer realidad
su gran proyecto: un gobierno en el que impere la justicia en lugar de la
corrupción, y la razón en lugar de la ignorancia y la retórica vacía de los
demagogos.
Como telón de fondo, el surgimiento de una nueva potencia liderada por el
invencible general Epaminondas, uno de los mayores genios militares de todos
los tiempos, pone en juego la supervivencia tanto de Esparta como de la propia
Atenas.
Tensión, intriga, traiciones y un amor que desafía a su época confluyen en una
novela que recrea de modo impecable el tapiz de la Grecia Clásica y el
pensamiento revolucionario de Platón, el filósofo más influyente de nuestra
historia.
Empiezo esta reseña con miedo, porque no sé si voy a ser capaz de plasmar todo lo que me ha gustado esta novela. Y es que, si ya disfruté con las anteriores novelas del autor, El asesinato de Pitágoras y El asesinato de Sócrates, con ésta aún la he disfrutado más. Se nota el crecimiento del autor en esta novela, que va mejorando libro tras libro y parece que aún no ha llegado a su techo.
En sus más de 900 páginas, Marcos Chicot nos relata la vida de Platón en sus últimos años y al mismo tiempo nos pinta un magnífico cuadro de cómo era la vida en la antigua Grecia. Son numerosas las escenas de la vida cotidiana las que aparecen en esta novela y están tan bien descritas que consigue el autor que viajemos en el espacio y en el tiempo y nos convirtamos en testigos de todo lo que está aconteciendo. También nos habla de los conflictos entre Atenas, Esparta, Tebas, Siracusa… Y las guerras también tienen su protagonismo en la historia. Guerras que siempre son crueles y en donde siempre hay pérdidas, para uno y otro bando. Y nos habla de engaños, de traiciones, de corrupción… Y es que habrán pasado más de 2300 años pero la naturaleza humana parece que no ha cambiado. El ser humano parece no aprender nunca de sus errores.
Platón es, indudablemente, uno de los grandes protagonistas de esta historia. Un Platón siempre reflexivo, que luchará toda su vida contra la corrupción política y contra el poder tiránico. Que luchará por la existencia de un gobierno dirigido por gente sabia, prudente y justa. Porque la ignorancia no conduce a nada bueno. Su meta final siempre será un gobierno dirigido por filósofos. Y luchará toda su vida por cumplir ese sueño, que siempre le parece esquivo.
Los otros grandes protagonistas serán Altea y su marido, Calipo. Altea es uno de los mejores personajes de la novela. Es fácil empatizar con ella desde el principio. Alumna aventajada de Platón y teniendo una buena posición social, esto no le librará de muchos sufrimientos a lo largo de la novela. Sobre todo por su incapacidad para tener hijos, lo que la llevará a sentir constantemente miedo temiendo que su marido la repudie por no poder darle un hijo. Porque el hombre tenía ese derecho en aquel tiempo.
Y Caliipo es otro gran personaje, sobre todo porque en él vemos una evolución que no se percibe en el resto de personajes de la novela y que nos va a sorprender y mucho. Y hasta aquí puedo contar…
Y son más los personajes que aparecen en esta novela, tanto reales como ficticios, pero no voy a detenerme en todos. Pero sí puedo decir que todos están perfectamente descritos con mimo y dedicación. Son muy reales, muy cercanos. Y llegamos a odiarlos o a quererlos.
En definitiva, una novela absolutamente redonda, de principio a fin. Por su grosor y por el tema que abarca, muchos pueden alejarse de ella y cometen un gran error. Porque es una novela amena, que engancha desde las primeras páginas, manteniendo la tensión capítulo tras capítulo. Marcos Chicot demuestra una vez más, con esta novela, que el entretenimiento y el conocimiento no están reñidos. Absolutamente imprescindible.



















