miércoles, 31 de diciembre de 2025

Lecturas del año

 

  1. Amor de Elizabeth Von Arnim
  2. El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde
  3. La asistenta de Freida McFadden
  4. Volver a casa de Yaa Gyasi
  5. La última noche en Tremore Beach de Mikel Santiago
  6. Una mujer cualquiera vuelve a casa de Jo Alexander
  7. El pozo de la ascensión de Brandon Sanderson
  8. Los alemanes de Sergio del Molino
  9. Hinatsugi, el pueblo de las muñecas de Olinda Cordukes Salleras
  10. No nos dejan ser niños de Pere Cervantes
  11. La culpa la tuvo Eva de Alicia Domínguez Pérez
  12. Tiempos de barro de Félix García Hernán
  13. Caja 19 de Claire-Louise Bennett
  14. La ley de los justos de Chufo Lloréns
  15. Tristana de Benito Pérez Galdós
  16. El guardián invisible de Dolores Redondo
  17. La glándula de Ícaro de Anna Starobinets
  18. Poeta chileno de Alejandro Zambra
  19. El peón en el tablero de Irène Némirovsky
  20. Olor a hormiga de Júlia Peró
  21. Las cuatro plumas de A. E. W. Mason
  22. La venganza de los dinosaurios de Deborah Eisenberg
  23. Amores que matan de Elia Barceló
  24. Los reyes de la casa de Delphine de Vigan
  25. Heredarás la tierra de Jane Smiley
  26. La máscara de la muerte y otras historias de H.D. Everett
  27. El corazón helado de Almudena Grandes
  28. Fundido a negro de Jesús Cañadas
  29. El mentalista de Camilla Läckbert y Henrik Fexeus
  30. Mi nombre es Emilia del Valle de Isabel Allende
  31. Después de muchos inviernos de Marian Izaguirre
  32. La zona de interés de Martin Amis
  33. La biblioteca de los libros rechazados de David Foenkinos
  34. Silencio administrativo de Sara Mesa
  35. El baile de las marionetas de Mercedes Guerrero
  36. Precioso veneno de Mary Webb
  37. Las malas de Camila Sosa Villada
  38. Carcoma de Layla Martínez
  39. A sangre y fuego de Manuel Chaves
  40. Hetty Gray: Hija de nadie de Rosa Mulholland
  41. La distancia que nos separa de Maggie O´Farrell
  42. Un crimen con clase de Julia Seales
  43. La sociedad Jane Austen de Natalie Jenner
  44. Pandora de Henry James
  45. La mujer de blanco de Wilkie Collins
  46. El cielo de la selva de Elaine Vilar Madruga
  47. El extraño equipaje de Elisa Artay de Pilar Alcina
  48. La oscuridad lo sabe de Arnaldur Indridason
  49. El día de mañana de Ignacio Martínez de Pisón
  50. Los colores del incendio de Pierre Lemaitre
  51. Jane Eyre de Charlotte Brontë
  52. Ancho mar de los Sargazos de Jean Rhys
  53. La piedra blanda de Rodrigo Cortés y Tomás Hijo
  54. Alma partida de Akira Mizubayashi
  55. Dispara, yo ya estoy muerto de Julia Navarro
  56. No abras la ventana de Eba Martín
  57. Strange houses de Uketsu
  58. El hombre que quiso ser rey de Rudyard Kipling
  59. La casa de las magnolias de Nuria Quintana
  60. Fresas silvestres de Angela Thirkell
  61. El sótano de Begoña Huertas
  62. La tierra del silencio roto de Cristina Fornós

lunes, 22 de diciembre de 2025

Resumiendo octubre y noviembre y vacaciones navideñas!!!

No me puedo quejar de estos dos meses lectores, que he disfrutado de buenas lecturas y relecturas también. 

Lecturas de octubre:

Lecturas de noviembre:
Y ahora sí voy a aprovechar estos días para descansar del blog y disfrutar de la familia, de los amigos... Y engordar un poquito con las comidas, también...
Así que os deseo a todos unas felices fiestas y un muy feliz año 2026. ¡Sed buenos! 



domingo, 21 de diciembre de 2025

Reseñas: Jane Eyre de Charlote Brontë y Ancho mar de los Sargazos de Jean Rhys

Jane Eyre
Charlote Brontë
Trad: Elizabeth Power
Alianza Editorial (Centenario Emily Brontë), 2017
Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.

Pues cuarta vez que leo Jane Eyre. En esta ocasión porque fue la lectura elegida en el mes de octubre para el club de lectura. Y no me ha pesado nada volverla a leer. Creo que con cada lectura la disfruto más y apreció aún más la calidad de esta obra. Y al compartir impresiones, incluso descubro nuevos detalles que me sorprenden. 

Para mí no es la historia de amor lo más destacable de esta novela. Son sus personajes, tan imperfectos, tan testarudos, que no nos cuesta nada creerlos, quererlos, incluso odiarlos en algunos momentos. A través de Jane Eyre, la autora nos muestra cómo era la vida de la mujer victoriana. Aunque este personaje se revela, desde el principio, como una mujer independiente, autosuficiente, totalmente adelantada a su época. Una mujer con carácter que demuestra, a lo largo de la novela, que puede sobrevivir bastante bien sola. Una mujer fuerte, con un alto sentido de la justicia, creyente...

Por otro lado tenemos a Rochester. Un personaje que ni es guapo, ni hace gala de un comportamiento galante para conquistar a Jane. Los diálogos entre ellos son brillantes y es la mejor parte de la novela. A ambos le atrae del otro esa capacidad para poder conversar, para compartir pensamientos, sentimientos, opiniones, aunque sean diferentes. Ambos buscan a alguien con quien compartir su vida, sin sacrificar la independencia. 

En definitiva, un clásico que no hay que dejar pasar y que se disfruta plenamente cada vez que lo lees. 

Ancho mar de los Sargazos
Jean Rhys
Trad: Andrés Bosh
Anagrama, 2006

Tras largos años de silencio y olvido después de haber publicado, en el período que va de 1927 a 1939, cinco libros escritos «con una sensibilidad demasiado adelantada a su época», Jean Rhys reapareció en 1966 en la escena literaria inglesa con "Ancho mar de los Sargazos", que muchos críticos consideran su obra maestra. Espléndido ejercicio de «literatura en la literatura» pero también mucho más que eso, una novela de vastas resonancias, cuenta la historia de Antoinette Cosway, la primera señora de Rochester (el enigmático personaje de la novela Jane Eyre de Charlotte Brontë), la esposa loca que vivió encerrada en la buhardilla de Thornfield Hall y se suicidó en el incendio que ella misma provocara. Pero Antoinette Cosway no es de ninguna manera una mera continuación del personaje esbozado por Charlotte Brontë, ni Ancho mar de los Sargazos un pastiche ingenioso de Jane Eyre, sino que la decadente heredera antillana se convierte, gracias a la impecable escritura y la imaginación de Jean Rhys, en uno de los personajes femeninos más desgarrados y fascinantes de la literatura del siglo xx.
Tras releer Jane Eyre, me apeteció también releer esta novela que, aunque se publicó después, funciona como precuela de la ya citada. . Pero esta vez del tirón, sin dejar pasar tiempo entre una lectura y otra. Y la he vuelto a disfrutar mucho. 

En Ancho Mar de los Sargazos conoceremos a Bertha Antoinette Mason, la primera esposa del sr. Rochester, la mujer que vivía encerrada y oculta a los ojos de todos en Thornfield Hall. Y sabremos, por fin, los verdaderos motivos de ese encierro.

Dividida en tres partes, la primera está contada por la propia Antoinette.  Así, nos cuenta cómo fue su infancia. Y como creció y cómo conoció al sr. Rochester. Una infancia que no fue fácil. Antoinette es una niña criolla descendiente de ingleses. En tiempos en los que la esclavitud por fin llegaba a su fin, Antoinette no sabía a qué mundo pertenecía. No era aceptada por los negros. Tampoco era blanca. Y que su madre se casara para salir de la pobreza con un inglés, tampoco ayudó mucho a que ambos mundos la aceptaran. Más bien al contrario. Y no verse aceptada condicionó mucho su personalidad. Una personalidad confusa, insegura, que se dejaba arrastrar por las circunstancias. No le ayuda tampoco que no pueda contar con su madre, Una madre que desde joven muestra indicios de locura, que no sabe valerse por sí misma y recurre al matrimonio para sobrevivir. Así, cuando aparece Rochester, le resulta fácil enamorarse de él, ver en él una tabla de salvación que la saque de ese mundo oscuro y feroz. Un mundo que la está llevando a ella también a la locura.

La segunda parte está narrada por Rochester. Y si en la primera parte no era mucha la simpatía que nos despertaba, porque no era precisamente muy cariñoso y amable con Antoinette, ahora empezaremos a conocer su versión. Y ya no es la misma historia que nos cuenta Antoinette. En ésta, él es la víctima, él será el engañado. Nos resulta fácil comprender por qué actúa como actúa. Y esto te lleva a pensar también en que no sabemos quién tiene verdaderamente la razón. Porque tenemos la visión de uno y otro, pero no la de un narrador omnisciente. Realmente aquí hay dos víctimas, Antoinette y Rochester. 

En la tercera parte, vuelve a tomar Antoinette la palabra. Ya en Inglaterra, encerrada en Thornfield Hall. Esta historia nos suena ya, pero ahora la conocemos desde su punto de vista. El final ya lo conocemos, y aún así esta parte es la que más nos atrapa.

En definitiva, Ancho Mar de los Sargazos es una novela brillante, una muy digna precuela de Jane Eyre. Y aunque la historia sea anterior, sí recomiendo empezar primero con Jane Eyre. Creo que en esta ocasión es mejor conocer primero el secreto que Rochester guarda con tanto empeño, y luego, conocer al personaje.


jueves, 11 de diciembre de 2025

El día de mañana de Ignacio Martínez de Pisón y Los colores del incendio de Pierre Lemaitre

El día de mañana
Ignacio Martínez de Pisón
Seix Barral, 2011

Justo Gil es un emigrante recién instalado en Barcelona, un joven avispado y ambicioso que, llevado por los vaivenes del destino, acaba convirtiéndose en confi dente de la Brigada Social, la policía política del régimen. Una docena de memorables personajes nos cuentan cómo conocieron a Justo en algún momento de sus vidas y cómo fue su relación con él. Sus testimonios conforman una visión caleidoscópica de la cambiante realidad de los años sesenta y setenta, al tiempo que reconstruyen la historia de la degradación personal de un individuo cuya evolución y comportamiento ayudan a entender importantes parcelas de ese capítulo fundamental de nuestra historia reciente que fue la Transición.
Ignacio Martínez de Pisón novela ese apasionante período desde dentro, observando, como sólo él sabe hacerlo, el impacto que la historia colectiva tuvo en la individual, es decir, en la realidad de la gente común. Cobra vida en estas páginas la atmósfera incierta y fascinante de una época en la que todo parecía posible.

He disfrutado mucho con esta novela. La empecé sin saber muy bien qué iba a encontrar y ha terminado siendo una sorpresa muy agradable. Extraordinaria la labor de documentación del autor, que ha sabido plasmar muy bien cómo era la vida durante el régimen franquista e incluso en los primeros años de la democracia. Y sin abusar de descripciones ni de excesivos datos. 

Pero lo que realmente te engancha de esta novela es la forma en que está contada, la forma en que vamos conociendo a su personaje principal. A través de las declaraciones de diez personajes que conocieron a Justo en diferentes momentos de su vida. Iremos leyendo/escuchando a cada uno de ellos e iremos reconstruyendo la historia de Justo, como si fuera un puzle. E iremos viendo como este joven aragonés que se mudó a Barcelona con su madre enferma, sin absolutamente nada. fue convirtiéndose, poco a poco,  en un timador, en un ladrón, en un chivato, para sobrevivir en esa sociedad y en esos años tan difíciles que le tocó vivir. Y no solo conoceremos a Justo. También conoceremos cómo era la vida en estos años tan duros del franquismo.

Me ha gustado mucho esa forma tan original de contar esta historia. Me ha resultado muy amena, muy fácil de leer. Repetiré con el autor. 


Los colores del incendio
Pierre Lemaitre
Traducido por José Antonio Soriano
Salamandra, 2019

Ambientada entre 1927 y 1933, esta continuación de las peripecias de la familia Péricourt se inicia con el funeral del patriarca Marcel, una ceremonia multitudinaria a la que asiste todo aquel que es, o aspira a ser, alguien en París. Sin embargo, las cosas no pintan demasiado bien para Madeleine, la heredera del ingente patrimonio familiar. Al suicidio de su hermano Édouard, el héroe desfigurado, el encarcelamiento de su ex marido estafador y la muerte de su padre, se añade la delicada situación de su hijo Paul, un niño de siete años que acaba de sufrir un horrible percance.

Así, en este momento tan vulnerable de su vida, Madeleine debe ponerse al mando de una entidad financiera con la más que dudosa ayuda de un apoderado resentido, un tío codicioso y gris con aviesas intenciones y un joven amante con ínfulas de periodista. Y todo ello en un ambiente de secretos, traiciones, chantajes y artimañas en el que buscadores de fortuna y politicastros sin escrúpulos medran sin control, ajenos a la inminente quiebra bursátil e inconscientes de la hecatombe bélica que se cierne sobre Europa.

No sé por qué estoy esperando tanto con esta trilogía. Disfruté mucho con el primer libro, Nos vemos allá arriba, pero es que he disfrutado aún más con esta segunda novela. A ver si no hago esperar mucho a la tercera.

Aquí el autor retoma la historia de la familia Pericourt. Y toma como punto de partida la muerte del patriarca. Madeleine, su hija, será la heredera. Pero, ¿estará capacitada para mantener todo lo que le legó su padre? ¿Logrará sobrevivir en un mundo lleno de envidias, engaño, corrupción, traición...? 

Todos los personajes están muy bien construidos, pero entre todos ellos destaca, al menos para mí, el personaje de Madeleine. Es el que más crece, el que más evoluciona, el que más cambia ante todo lo que le toca sufrir. 

Sobresale esta novela también por la magnífica recreación del período de entreguerras. Veremos el surgir del fascismo, del nacionalsocialismo, del comunismo...Son continuas las tensiones políticas. Francia, tras la Primera Guerra Mundial, no atraviesa tampoco su mejor momento. La crisis del 29 tampoco ayuda.

Y todo esto lo escribe el autor con mucha...¿sencillez? Es que iba a decir esta palabra, pero luego lo pienso, y no es nada sencillo lo que hace. Lo parece pero no lo es. Quizás sea este su gran mérito. Y luego no puedo olvidarme de señalar otro de los aspectos destacables de esta novela: el humor. Sí, pese a los temas que trata, el autor emplea un humor sutil, irónico, satírico en ocasiones, con mucha carga crítica, que alivia mucho el tono de la novela.

En definitiva, una novela que no puedo dejar de recomendar. Muy buena. 

martes, 2 de diciembre de 2025

Reseñas: El cielo de la selva de Elaine Vilar Madruga y El extraño equipaje de Elisa Artay de Pilar Alcina

El cielo de la selva

Elaine Vilar Madruga

Lava, 2023

La selva es un dios hambriento. Uno que permite vivir a salvo en sus dominios pero exige el más alto de los precios a cambio. Su voracidad no termina nunca y aquellos que viven bajo su control deben entregarle a sus hijos como parte de un cíclico tributo caníbal.
En este cuento de terror caribeño, las madres son obligadas a criar a sus propios hijos como futuro alimento, en un sacrificio hecho de sangre y locura. Si se desea sobrevivir aquí, ninguna mujer puede decidir no ser madre. Y ninguna madre puede no convertirse en una mera productora de carne humana para que el sistema de ofrendas y retribuciones siga funcionando. 
En un mundo despiadado de guerrilleros y narcos, la selva garantiza la seguridad a sus habitantes, quienes renuncian a cualquier tipo de derecho y esperanza en esta fábula terrible sobre la maternidad y el cuerpo de la mujer. 

A las propuestas de Anabel Samani pocas veces me puedo resistir. Generalmente me saca de mi zona de confort y eso me gusta. Y en esta ocasión me sacó del todo. El cielo de la selva es una historia incómoda de leer, por la brutalidad de lo que cuenta, acentuado por el lenguaje soez que emplea a lo largo de toda la novela. Es todo tan violento, tan inhumano... Que a veces tienes que cerrar la página para darte un respiro. 

Las mujeres paren para alimentar una selva que no las deja salir, que tiene un hambre infinita. Sentimiento de maternidad no hay. Las mujeres paren únicamente para sobrevivir. En el momento en que ya no pueden procrear, ya no sirven. La atmósfera, a medida que avanzamos en la lectura, es más asfixiante, más incómoda, desasosegante... Pero tiene algo que hace que no puedas dejar la lectura. 

Han sido raras mis sensaciones con esta novela. A medida que iba leyéndola, sentía rechazo ante tanta crueldad pero, sobre todo, ante el lenguaje bastante ordinario empleado por la autora. No es mi estilo. No estoy cómoda ante ciertas expresiones vulgares. Pero también pienso que la autora lo hace adrede. Porque sabe que nos va a causar a muchos esa sensación de incomodidad. Pero una vez terminada, tengo que admitir que es una historia que se ha quedado rondando en mi cabeza durante mucho tiempo. Y aún sigue ahí. Me va a costar olvidarla. 


El extraño equipaje de Elisa Artay

Pilar Alcina

Punto Rojo, 2013

Dos vidas diferentes se entrecruzan en una pequeña ciudad, al borde del mar. Una mujer joven, con una vida como la de otras tantas de su generación. se encuentra una tarde con otra mujer mucho mayor que ella, con una vida extraordinaria a sus espaldas y un pasado marcado por dos personajes fascinantes, y nace entre ellas una profunda amistad. A partir de este encuentro, Viki se verá inmersa en un mundo complicado, inesperado, que  incluso se acerca a veces a la delincuencia, rodeado de inquietud y misterio. Una historia de amistad y de intriga. Un libro que guarda entre sus páginas el sentido del humor más tierno y conmovedor. 

Esta es una novela fácil de leer, pero la verdad es que no he terminado de disfrutarla. ¿Qué me ha fallado? Creo que sus personajes, que no he terminado de sentirlos reales, creíbles. Me han resultado un tanto planos y me ha costado empatizar con ellos y, a raíz de ello, meterme en la historia. Me ha chocado mucho el personaje de Pilar, por la relación de dependencia que tenía, primero con su padre, luego con su marido. Parece que por sí sola no era capaz de tomar las riendas de su vida. 

Lo que sí me ha gustado es la intención de la autora de hacer un bonito homenaje a nuestros mayores, invitándonos a escucharlos, a que nos cuenten sus historias, sus experiencias, a pasar tiempo con ellos.