María José Moreno,
Versátil, 2020
El día que el arquitecto alemán Richard Leinz recibe en su casa de Londres al señor Parker, investigador privado,Ya la sinopsis cuenta mucho del argumento así que en ella no me voy a detener. Además, lo hago por mi bien y por el vuestro, porque esta novela me ha gustado tanto que me pondría a hablar, hablar y hablar y soltaría más de la cuenta. Así que mejor dedico mis dedos a escribir sobre otras cosas.
descubre que hace quince años cometió una grave equivocación que marcó su vida. Atormentado por sus dramáticos recuerdos y por el dolor que causó a su alrededor, emprende una búsqueda tenaz en su pasado para intentar enmendar su error.
Cuando Thomas, secretario de Richard, decide por su cuenta llamar a Marie Savard, con la que el arquitecto mantuvo una relación, no sabe que está a punto de derrumbarse todo lo que lo ha mantenido a salvo hasta el momento: ¿Por qué Richard ya no es el que era? ¿Podrá Marie ayudarlos a librarse de sus fantasmas? ¿Cómo se puede convivir con la culpa?
Una historia intimista de secretos desgarradores, de amores frustrados, de palabras no dichas, de luces y sombras en el pasado de unos personajes que intentan sobrevivir en un tiempo histórico complejo mientras tratan de combatir a sus propios demonios y coger aire para disfrutar de eso a lo que llamamos vida.
Las casualidades no existen. Los encuentros fortuitos tampoco.
¿Por qué me ha gustado tanto? Sobre todo, por sus personajes. Tan bien descritos, tan reales, tan cercanos, que no nos cuesta nada creerlos. Y podremos sentir más simpatía por unos que por otros, pero nos los creeremos igual. Porque en la vida nos ocurre lo mismo. ¿O todo el mundo nos cae igual?
Y mis simpatías, en esta ocasión, se han inclinado por los personajes femeninos. Marie es, entre ellos, el que más destaca. Su actitud, sus reacciones ante los obstáculos, su forma de ser... Me ha parecido la más madura de todos. Mi favorita, sin duda. Kate, con sus pocos momentos en escena, también me ha conquistado. Y también lo ha hecho Lisa, una joven cuya infancia no ha sido nada fácil y que merece una segunda oportunidad en la vida para enmendar sus errores de juventud.
Richard y Thomas, sobre todo al principio, no me caían bien. El primero, por su frialdad, su rigidez, esa sensación de estar por encima de todo y de todos. Una actitud que irá cambiando a lo largo de la novela y que comprendemos mejor cuando conozcamos su pasado. Y Thomas no me ha caído bien por su comportamiento siempre demasiado servil hacia Richard. Una actitud que también comprenderemos mejor cuando conozcamos su pasado. Y también su presente.
La caracterización psicológica de los personajes es perfecta. Logramos sentir en todo momento sus diferentes estados de ánimo: el miedo, la decepción, el dolor, la soledad, el enfado...Y por eso no nos cuesta nada meternos de lleno en la historia y en la vida de cada uno de los personajes que protagonizan esta novela.
Son muchos los temas que trata esta novela: el amor, el desamor, la traición, el arrepentimiento, la soledad, la pérdida... El silencio como el causante de todos los males, las palabras no dichas, las que siempre se callan. Porque si se hubiera hablado en su momento y se hubiese puesto los puntos sobre las íes, se hubiera evitado mucho sufrimiento.
Otro de los aspectos destacables de esta novela es su estilo, elegante y a la vez sencillo. Algo que parece fácil pero no lo es. Y es lo que hace que devoremos página tras página sin apenas darte cuenta. Sin un ritmo vertiginoso, pero sin pausa, la autora nos va dando poco a poco todas las piezas necesarias para componer la historia, queriendo mantener la intriga hasta el final. Y aunque algo nos imaginamos, seguimos igualmente enganchados hasta llegar a la última página, porque deseamos conocer cómo acaba la historia para cada uno de los protagonistas.
En definitiva, una novela intimista, llena de sentimientos, de dolor, de ternura, de amor... Que te atrapa desde la primera página y no te suelta hasta llegar al final. Maravillosa.
































